Lo expresado en este artículo es opinión de su autor; no necesariamente refleja la postura de Econintech.

Existen teorías, que van más allá de la motivación, que sabiéndolas emplear o combinar, como aquí se sugiere que se haga, dan en la diana en materia de emprendimiento, entre ellas están la Programación neurolingüística y el método de la Harvard Business School que fomenta el espíritu emprendedor, nos referimos acá a la teoría de la necesidad de David McClelland.

La primera, fue creada por  el psicólogo Richard Bandler y el lingüista John Grinder, su estudio reposa sobre las bases de una estrategia de comunicación, desarrollo personal y psicoterapia, basado en la premisa de que existe una conexión entre los procesos neurológicos, el lenguaje y los patrones de comportamiento aprendidos a través de la experiencia, se le llama directamente como PNL.

Cabe destacar, los promotores de éste método explican que la programación se refiere a nuestra aptitud para producir y aplicar programas de comportamiento, lo que corresponde a lo neurológico se relacionada con  las percepciones sensoriales que determinan nuestro estado emocional subjetivo y lo lingüístico a los medios de comunicación humana, tanto verbal como no verbal o corporal entre otras claves.

¿Para qué sirve? Ésta es una metodología a través de la cual se puede llegar a modelar las habilidades de personas excepcionales, copiadas  sus habilidades por cualquier individuo. Se ha empleado en áreas como la psicología, mediante terapias, también las organizaciones públicas y privadas, por medio de seminarios dirigidos a empresas y gobiernos.

Para ejemplificar, dentro de la dinámica de su entrenamiento, los expertos recomiendan:

  1. Tener en mente el objetivo.
  2. Trazar el plan y controlar su ejecución por si se aleja del objetivo.
  3. Tener creatividad y flexibilidad para variar el plan cuando la realidad nos muestra que algo falla.

Asimismo, a los emprendedores, que exploran éste método, puede ayudar a reprogramar sus mentes, y direccionar sus acciones, empezando por conocer cómo es la realidad que vive cada uno y qué les gustaría cambiar, tal como un equipo de alta gama tecnológica, se puede llegar a cumplir los objetivos trazados.

Acá, solo se recomienda tener en cuenta éste método como herramienta para lograr cambios significativos en el cumplimiento de sus sueños, sus ideas de negocios como emprendedores, está de parte de los interesados en utilizarlo estudiarlo con mayor rigurosidad, es decir, investigar sobre el mismo para aprender a aplicarlo como un experto.

La segunda, desarrollada por David McClelland, fue aplicada en el programa Empretec de la Unctad (United Nations Conference on Trade and Development) órgano dependiente de las Naciones Unidas, dedicado a explorar ideas que brinden apoyo a los países en desarrollo en materia de comercio, inversiones y financiación, pero especialmente  para  impulsar el espíritu emprendedor entre los pobladores y la  creación de iniciativas de negocios nuevos o impulso de los existentes en esos países.

En detalle, éste trabajo de McClellan, se centra en el estudio de la motivación, resalta la búsqueda de la satisfacción de las tres necesidades básicas: logro, de poder y de afiliación. Ha servido, además, para promover un cambio de comportamiento en los individuos, aspirantes del programa, a partir del autoconocimiento, indagando sus fortalezas y debilidades.

En el mismo, luego de aplicado el instrumento, preparado  por  McClellan para éste programa, se miden las competencias que determinan el éxito de los emprendedores, lo que sigue es un entrenamiento riguroso que ocupa tiempo la preparación de los participantes o aspirantes a EMPRETECOS, se ha dedicado como seminario este programa en Venezuela, en la ciudad de Barquisimeto, capital del estado Lara, se puede decir que ha tenido excelentes resultados.

Es habitual, por el equipo de trabajo de Econintech en la preparación de sus talleres dedicados al entrenamiento de personas en materia de emprendimiento, el empleo de parte de estas herramientas en los mismos, dando crédito a sus creadores y las bondades de su práctica.  

Por último, y como es costumbre dar razón por el título de cada artículo con la explicación del mismo “Del dicho al hecho puede haber un ducho”, el tema es: si acompañamos lo que decimos con acciones encaminadas hacia la concreción de nuestros pensamientos podemos lograr lo que nos imaginemos, sobre todo si lo hacemos con pasión, eso nos hace expertos o duchos como se dice en éstas latitudes. 

Por Econ. Juan Carlos Correa Ramírez

@juancitocorrear