El Mantenimiento de Instituciones de Libre Mercado.

A inicios de 1980, la perspectiva de un retorno en puertas de Hong Kong a la soberanía China, produjo gran incertidumbre en relación al mantenimiento de las instituciones que le dieron riqueza. Esta preocupación, fue rápidamente calmada.

En la Declaración Conjunta entre Gran Bretaña y China (The Sino British Joint Declaration), firmada el 19 de Diciembre de 1984, se estableció que Hong Kong dejaría de ser un territorio bajo control Británico el 1º de Julio de 1997. El principio de “un país, dos sistemas” se acordó mantener en ese momento. Exceptuando las relaciones exteriores y la defensa nacional, se le otorgaba al territorio una autonomía amplia y le permite mantener su sistema capitalista así como también su manera de vivir por un período de 50 años, hasta el año 2047.

Hong Kong es ahora una Región Administrativa Especial del Pueblo de la Republica China que ha preservado lo esencial del sistema político,  judicial, económico y financiero que caracterizó a la colonia cuando pertenecía a la Unión Británica. El poder judicial es independiente del poder político y continúa operando bajo el sistema legal común, heredado de los británicos.  Los derechos de propiedad son garantizados por las leyes básicas, las cuales sirven como la constitución  de la Región Administrativa Especial Hong Kong,  y los ciudadanos disfrutan de las libertades individuales fundamentales.

De acuerdo con el Índice Mundial de Libertad Económica  del Instituto Fraser, la economía de Hong Kong ha sido la más libre del mundo desde 1970. Esta libertad económica descansa en tres elementos:

  • Gobiernos más pequeños

El gasto gubernamental como porcentaje del PIB es sólo de 19.2% en Hong Kong, comparado con 42.9% en Canadá. El impuesto a las personas es un simple 15% y el impuesto corporativo es de 16.5%.  No hay impuesto a las ventas, a los dividendos o a las ganancias de capital.

  • Regulaciones Flexibles y Eficientes  de la Actividad Económica.

Hong Kong es el segundo lugar del mundo donde es más fácil abrir negocios, según el reporte Abriendo Negocios del Banco Mundial,  el cual mide el costo de las regulaciones comerciales  para las compañías cada año. Hong Kong también ha ofrecido siempre un mercado laboral flexible,  a pesar de que en el 2011, la legislatura adoptó, por primera vez en su historia, una ley de salario mínimo. Finalmente, el dólar de Hong Kong es estable y es una moneda totalmente convertible.

  • Apertura al Comercio Internacional.

Hong Kong no impone impuestos a las importaciones-exportaciones, ni cuotas.  El volumen de comercio en bienes se realiza con China Continental, a la cual corresponde 54.1% del valor total de las exportaciones en el 2012 y el 47.1% de las importaciones. No hay restricciones en la entrada o repatriación de capital, tampoco en la conversión y transferencia de ganancias y dividendos de las inversiones directas. Esto explica por qué Hong Kong clasificó en el tercer lugar en el mundo, después de Estados Unidos y China, en términos de atracción de flujo de inversión extranjera en el 2012, y cuarto lugar después de Estados Unidos, Japón y China  en términos de inversión en el extranjero.

La libertad del flujo de capital ha ayudado  a hacer de Hong Kong un centro financiero internacional de primer orden. En Septiembre del 2012 el Mercado de Capitales de Hong Kong ocupó el sexto lugar más alto  del mundo y el segundo más alto de Asia en términos de capitalización de mercado. De acuerdo con el Índice del Centro Financiero Global, Hong Kong es también el centro financiero más competitivo en Asia y el tercero más competitivo en el mundo, detrás de Londres y Nueva York.

Las reglas del juego son equitativas e imparciales para todos los inversores, sean residentes o no de Hong Kong. No hay restricciones sobre la propiedad extranjera, los inversionistas extranjeros pueden invertir en el comercio  local y mantener el 100% del capital (Con la excepción de las corporaciones de la corona, así como las comunicaciones y la televisión por cable donde la propiedad extranjera no puede exceder el 49%).  La propiedad está protegida y Hong Kong  es una de las sociedades menos corruptas del mundo.  (Clasificó en el decimocuarto lugar en el Índice de Percepción de Corrupción publicado por Transparencia  International  en el 2012, por encima de países como Japón, Reino Unido, Estados Unidos y Francia).

El acceso a los inversores extranjeros se facilitó por el hecho de que en el 2003, Hong Kong firmó un Acuerdo de Asociación  Económica más Cercana (CEPA  por sus siglas en inglés) con China Continental. Ahora prácticamente todos los bienes y servicios producidos en Hong Kong pueden entrar a los mercados Chinos sin pago de impuestos. Es importante señalar que las compañías extranjeras pueden disfrutar de las mismas condiciones  al tercerizar sus actividades  o asociándose con alguna firma comercial en Hong Kong.

Conclusión

Hong Kong es uno de los  ejemplos más sorprendentes y contundentes del mundo, de una sociedad que logró el éxito, escapando del subdesarrollo al asumir la libertad económica. Al incorporarse a la soberanía China, Hong Kong conservó  la magnitud de sus libertades y mantuvo el dinamismo de su economía. La prosperidad futura del territorio dependerá básicamente de la conservación de las instituciones de libre mercado y el  mantenimiento de las políticas económicas que le han funcionado tan bien hasta el momento.

Para la traductora del presente artículo, éste es un gran ejemplo para los países subdesarrollados y para países que habiendo alcanzado un notorio grado de desarrollo, enfrentan graves crisis sociales, políticas y económicas, producto entre otros, del uso y abuso de Programas de Bienestar, ambiciosos e incumplibles por su costo, a mediano y largo plazo. Programas ofrecidos y no cumplidos a plenitud por políticos y gobernantes, tanto de izquierda como de derecha. Para éstos, sus objetivos fundamentales son obtener el apoyo del pueblo en  elecciones y hacerlos dependientes de ellos. Estas ayudas se quedan cortas en la satisfacción del bienestar y felicidad que todo individuo merece y anhela. La riqueza de un país se obtiene con el trabajo voluntario de sus ciudadanos bajo las condiciones de libertad y políticas económicas  aplicadas en Hong Kong. Son los seres humanos los responsables de lograr su propio bienestar y felicidad, y eso se logra con el producto de su trabajo. No es el papel de políticos y gobernantes asumir el paternalismo de los individuos de una nación, sino promover todas esas políticas económicas y legales que facilitan las actividades que conllevan a la prosperidad de un país.

Escrito por: Jean Francois Minardi

Traducción realizada por: Neley A. Rueda R, Ph D.