Lo expresado en este artículo es opinión de su autor; no necesariamente refleja la postura de Econintech.

Emprender desde niño no es asunto de éste tiempo, el desarrollo de las redes sociales y los medios de divulgación de la información de forma instantánea a través de la Web permite que  nos enteremos qué hacen las personas en todo el mundo,  las noticias llegan más rápido cada vez, es la diferencia entre el pasado, el presente y el futuro próximo, por eso el modo en que los más pequeños de la casa hacen sus negocios ha cambiado también, eso es gracias a la tecnología de la información y las comunicaciones (TIC).

Entonces, no hay edad para iniciar un proyecto, que genere lucro o sea de corte social, la cosa comienza por una necesidad o por una oportunidad, pero qué interés puede tener un niño de crear algo a tan  temprana edad, se puede pensar que ellos son más soñadores, sus pensamientos no tienen límites.

Además, el espíritu competitivo de los más jóvenes está latente en el proceso que señalamos antes, es decir, los pequeños quieren ser campeones en cualquier cosa que emprendan. Esto lo tienen claro muchas empresas, éstas emplean ese carácter de los infantes para impulsar sus promociones  mediante concursos de todo tipo, desde academias de cocina, productoras de cosméticos de belleza, de productos empleados para las artes plásticas, entre otros.

 Por otro lado, el deseo de aceptación en su entorno social es otro reto que los pequeños afrontan, no ocurre así en un círculo virtual donde ellos se sienten a sus anchas pues se muestran como quieren ser y no como realmente son, por ejemplo, esto en referencia a las aplicaciones como snapchat y otras similares, cosa que los adultos copian.

Aún más, ya los cambios se observan, la aceptación de las diferentes formas de manifestación de la tecnología de las comunicaciones es inminente también dado éste proceso de confinamiento social, las instituciones educativas, por ejemplo, apelan a los dispositivos tecnológicos para dar y recibir información académica y administrativa de sus planteles.

Entonces: ¿qué papel juegan los padres en todo esto? Mucho tienen que ver, por ejemplo: la figura modelo en ocasiones ésta presente en ellos, inculcar valores que resalten ese espíritu emprendedor es tarea de los progenitores o del resto de familiares que los tutelan, entre otros roles como la de promotores de los pequeños a la participación en eventos importantes que pueden marcar sus vidas e impulsarlas hacia el éxito en cualquiera de sus iniciativas.

También, a los padres siempre se les recomienda mantener constante observación de lo que sus hijos hacen en momentos en que emplean las herramientas tecnológicas, conviene estar alerta de los sitios que visitan en la red, muchos no son aptos para menores. En todo caso, la orientación oportuna no está de más.

Ya por último, de parte del equipo promotor del emprendimiento de econintech, invitamos a las personas con hijos pequeños a que los alienten a hacer realidad los sueños que pintan en el papel y, ánimo, jugar a que ellos son los jefes puede hacerse realidad más tarde. 

Por Econ. Juan Carlos Correa Ramírez

@juancitocorrear