Lo expresado en este artículo es opinión de su autor; no necesariamente refleja la postura de Econintech.

Cuando  en una mente emprendedora brilla una idea, surgen al mismo tiempo grandes imágenes en la memoria, esas imágenes forman series recurrentes y una de ellas puede repetirse una y otra vez, esa última se convierte en un elemento ordenador al servir de conector entre series que antes se podía creer no guardaban relación alguna, esta acción es lo que el profesor Einstein denominó saber pensar. Ahora bien, no es del brillante profesor de física a quien está referido este artículo, sino al gran filósofo ateniense Sócrates quien hizo de la mayéutica un método para probar la verdad y de esa manera dar luz al conocimiento, a veces actuaba en forma irónica cuando interrogaba sobre un tema en cuestión, simulando que él mismo era un gran ignorante en la materia tratada. 

El párrafo anterior vino a mi mente  mientras revisaba algún material referido al modelo de negocio canvas, en ese continuo proceso de seguir formando emprendedores en beneficio de la humanidad. Este modelo fue diseñado por Alexander Osterwalder e Yves Pigneur, el mismo está considerado como una poderosa herramienta previa al plan de negocio que  busca definir con mayor claridad lo que el emprendedor va a ofrecer al mercado, partiendo precisamente de una serie de preguntas que tiene que hacerse quien intenta llegar a los clientes para  dar forma a esa idea que ha brillado en la mente. Es como generar un plan de acción en forma estructurada, ordenado en nueve bloques secuenciales pero fuertemente integrados. Cada uno de estos nueve bloques, va a surgir de una cantidad de preguntas que el equipo emprendedor visualice, al propio estilo del gran filósofo ateniense.

Por lo anteriormente expuesto y en esa conexión de pensamientos,  me atrevería a preguntar ¿No era puntualmente la misma metodología que utilizaba Sócrates para intentar que aflorara el conocimientos en sus seguidores? La respuesta la encontré precisamente en Apología de Sócrates, escrita por uno de sus más brillantes discípulos, Platón, en la cual el propio Sócrates expone como parte de  su extraordinaria defensa contra los que lo acusan de pervertir a los jóvenes: – ¿Por qué les gusta a algunos pasar tanto tiempo conmigo?, se pregunta el filósofo  y luego  el mismo responde – Les gusta oír como pongo a pruebas a los que creen ser sabios, pero que no lo son – al referirse a las constantes discusiones que libró contra políticos, artesanos y poetas en busca de un verdadero conocimiento y la fuente del saber a través de las preguntas.

Del mismo modo Osterwalder, en el modelo de negocio canvas busca enfrentar al emprendedor a una visionaria estrategia que le permita diseñar, en un lienzo, un camino para convertir una idea que ha brillado en su mente en una fuente inagotable de dinero y de esa manera logran una posición en un mercado cada día más competitivo. Para tal efecto, diseño un canvas o lienzo organizado en nueve bloques estratégicos en dónde la base fundamental de cada uno es una serie de preguntas que los emprendedores deben hacerse para cubrir cada uno de los cuadrantes, tomando en cuanta una visión integral del modelo, tal como ocurre en un escenario militar. Partiendo de una idea que va orientada hacia  un plan empresarial, se comienza a definir los clientes y la propuesta de valor, con fundamento en una serie de preguntas, entre las que se mencionan: ¿Quiénes son mis clientes?, ¿Dónde están ubicados?,  ¿Para quién se crea valor?, ¿Qué valor entregamos?, ¿Qué problemas le estamos resolviendo al cliente?, en pocas palabra el modelo de negocio canvas se fundamenta  en el arte de hacer preguntas.

De los planteamientos tratados con anterioridad se puede concluir que desde la   mayéutica natural del gran filósofo griego Sócrates hasta el modelo de negocio canvas hay una ruta interesante de analizar y de entender,  la cual no es otra que el arte de preguntar para que renazca el conocimiento. ¿Usted qué opina, serán cierto los planteamientos y extrañezas que a que hacía referencia   el reconocido profesor de física, citado al comienzo del artículo, el cual denominó  como el maravilloso mundo de  saber pensar, que trae como consecuencia el avance de la ciencia para la humanidad.

Por Prof. Joel Alberto Torrez

Bibliografía    

Vassallo A. (1982) Platón, Diálogos Socráticos. Editorial Cumbre, S.A. Mexico.