Un cambio cultural es fundamental para superar las ideas de las socialistas que mantienen al país en el atraso

Los últimos sucesos en el mundo político venezolano son una repetición de eventos que hemos visto en los últimos años.

La clase política y, lo que es peor, la opinión pública, no supera la social democracia. Se niega de forma constante y sistemática el fracaso del sistema y en consecuencia se repiten las mismas propuestas que llevan a los mismos errores.

No se puede negar la responsabilidad gigantesca del chavismo en el colapso de Venezuela. Pero todavía no entender que, aparte del totalitarismo, Chávez-Maduro no trajeron nada nuevo a las políticas públicas en Venezuela, es terquedad.

Negarse a aceptar los errores del llamado período democrático solo garantiza que se tardará mucho más en salir de la repetición socialista que simplemente vivirá una pasó más de una interminable iteración.

A finales de agosto se acaba de cumplir el aniversario número 45 de la promulgación de la  Ley Orgánica que Reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos.

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Con ella se nacionalizó el petróleo. Un hecho clave para entender cómo fue que Venezuela llegó hasta el punto en que se encuentra ahora.

A partir de la nacionalización petrolera se cimentó para siempre la idea de que el estado debe ser el dueño de los medios de producción con más peso en la economía.

Eso era negativo, pero más grave fue que creó en la clase política, y en la idea de la supremacía del estado, más precisamente, de los funcionarios del gobierno sobre los ciudadanos.

En última instancia, y lo que es realmente lo peor de todo el asunto, la ciudadanía terminó por aceptar esa realidad como el orden natural de las cosas.

Y es un orden que todavía se considera, por una gran parte de la sociedad, que funcionaría de no haber sido por el chavismo.

Cuando Chávez, primero, y Maduro, hasta el momento en que se escribe esto, se han valido de las instituciones y las prácticas que se crearon durante la “cuarta República“.

Por suerte, cada vez surge más evidencia que pone en su justa medida los alabados “logros” de la social democracia.

Una investigación de nuestro de director-fundador, Rafael Acevedo, le permitió establecer como durante todo el período democrático se inició el proceso de empobrecimiento de los venezolanos.

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Ese misma investigación permitió elaborar ese gráfico, que demuestra como durante la democracia, el PIB per cápita de los venezolanos fue incluso menor que durante el chavismo. El período democrático también truncó el crecimiento sostenido que traía la economía venezolana antes de 1958.

Un artículo escrito por Acevedo, junto a nuestro editor jefe, Humberto Andrade, fue publicado en Mises.org explicando muy bien la única real opción de los venezolanos.

Acevedo y Andrade escriben: “Ni una operación militar internacional rápida e indolora ni una negociación “democrática” larga, dolorosa y corrupta para derrocar a Maduro serán suficientes si la gente permite que Juan Guaidó y sus compañeros apliquen la agenda socialista llamada “Plan País”. Mantener el status quo: un banco central, un salario mínimo y otras leyes que aumentan el costo de iniciar una empresa, controles económicos, barreras al comercio internacional, propiedad estatal de las alturas dominantes y un alto nivel de independencia fiscal del gobierno, no resolverá el problema para siempre”.

Porque lamentablemente la democracia venezolana introdujo una serie de políticas públicas intervencionistas que se convirtieron en canon para todos los gobiernos que vinieron luego.

El llamado Padre de la Democracia venezolana, Rómulo Betancourt, puede ser directamente señalado como responsable de varias de ellas. Control de cambios y control de alquileres, son claros ejemplos de medidas que han sido comunes a todos las administraciones venezolanas.

Este es sin duda un tema recurrente para Econintech, que en todos los espacios advierte sobre los peligros de la social democracia y la ceguera de los dirigentes políticos que lamentablemente no pueden proponer cosas diferentes. Sembrar las ideas de la libertad poco a poco se impondrán y Venezuela será libre y próspera.