Lo expresado en este artículo es opinión de su autor; no necesariamente refleja la postura de Econintech.

La comunicación es el proceso social más importante para que un grupo de personas se unan y laboren por el logro de metas comunes. Es este proceso el que permite que los miembros de un grupo compartan actividades, creencias, valores, intereses, sentimientos, motivos comunes y, al hacerlo,  están creando una organización. Sin comunicación, comenta Morales de R, N.M. en su obra Lenguaje y Eficiencia Personal, no hay organización, cultura ni sociedad.  Una organización necesita de la comunicación tanto verbal como no verbal entre sus integrantes. Con ello, logran cohesión y coordinación en todos los aspectos que comparten y que son propios, sólo de ese grupo u organización, además de caracterizarla, haciéndola única y diferenciándola de otras.

Para comunicarse, el lenguaje,  en términos de Grado de Elaboración Lingüística  (GEL), es el instrumento indispensable. La autora arriba nombrada, demostró en sus investigaciones, cómo el poseer un GEL alto (GELA), genera en los individuos una autoestima alta, competencia personal y autodeterminación en sus acciones. Son personas rendidoras. Un GEL bajo (GELBA), por el contrario, provoca en los individuos  un autoconcepto negativo, debido al feedback de no aceptación, de crítica o de rechazo, de parte de sus oyentes, cada vez que hablan ineficientemente. Son personas incapaces de participar y de hablar de manera clara, precisa, coherente  y técnica cuando la situación lo requiere. Son inseguras, poco rendidoras, más bien ponen en peligro el éxito empresarial.

Para asegurarse haya comunicación entre sus integrantes, una organización requiere, obviamente, individuos GELA.  Estas son personas que hablan con asertividad, es decir, saben lo que quieren lograr cuando se comunican. Al hacerlo organizan sus ideas, las jerarquizan y las presentan con claridad, buen tono de voz, sin vacilaciones. El lenguaje asertivo provoca confianza y estimula sentimientos de identidad y lealtad hacia la organización. En la comunicación se debe dar y recibir información. Si sólo se da el mensaje sin obtener respuesta,  sólo se está informando. Es lo que ocurre cuando las estrategias lingüísticas que se emplean son de poder. En ellas se dan órdenes, se usan expresiones imperativas que  se deben obedecer y que cierran la posibilidad de reacción del oyente, no se puede pedir mayor información, aclarar el mensaje o enriquecerlo.

En una organización el estilo de comunicación gerencial va a depender del estilo que practiquen los empleados de alto rango, gerentes, supervisores. Al respecto, Morales de R., N.M. menciona dos estilos gerenciales de comunicación:   abierto y cerrado. En el primero, la comunicación fluye  libremente en todas las direcciones, en forma clara y precisa, en él se da la retroalimentación. Al darse una interrelación entre empleados y jefes, hay intercambio de opiniones con respecto a las actividades a realizar, posibles modificaciones, tiempo requerido, criterios de excelencia. Hay posibilidades de compartir fortalezas, debilidades, aciertos e inquietudes.  Estos parecieran  pequeños detalles, pero a la larga, hacen la diferencia al promover compromiso, interés, responsabilidad, identificación y sentimientos de lealtad con la organización, satisfacción por el trabajo realizado y por el trato relevante que recibe el empleado. Puede decirse todo esto conduce al éxito empresarial. En el segundo estilo gerencial, el cerrado, las relaciones interpersonales son mínimas, Los mensajes son informativos, el oyente es sólo un receptor, sin posibilidad de opinar y mucho menos de sugerir modificaciones. La información pudiera ser insuficiente por lo cual la persona  no se siente segura, comprometida,  identificada con la tarea a realizar y mucho menos con la organización. Es sólo un cumplidor inseguro, riesgoso de las órdenes a cumplir.

En resumen, el lenguaje como herramienta comunicacional es fundamental para el desarrollo del individuo, de las sociedades, de la cultura  y de las organizaciones. Son muchas las ganancias que se obtienen de un estilo de comunicación gerencial abierto.  A nivel organizacional se asegura el logro de sus objetivos  y metas comunes. A nivel de sus integrantes les permite el éxito individual y grupal en las actividades compartidas.  Vale la pena dar al lenguaje la importancia que tiene en todas las actividades del ser humano, esforzarse en desarrollar un buen Grado de Elaboración Lingüística y aplicar en las organizaciones un estilo de gerencia comunicacional abierto.

Por Neley Rueda Ramírez, Ph.D