Lo expresado en este artículo es opinión de su autor; no necesariamente refleja la postura de Econintech.

El lenguaje es la clave del éxito en la mayoría de las actividades del ser humano. ESTO LO DEDUZCO DE MIS LECTURAS DE LA OBRA Lenguaje y Eficiencia Personal de  Morales de Romero, N.M. (1992)

Esta investigadora y su equipo se dieron a la tarea de buscar explicaciones al bajo rendimiento académico generalizado de los estudiantes venezolanos, en los diferentes niveles educativos.  Situación que por tradición se explica en función del estatus socioeconómico  e inteligencia, variables no descartables, pero para ese momento sin basamento empírico que demostrase su relación con el bajo rendimiento en la cultura venezolana.

Al realizar estudios con estudiantes universitarios y de educación secundaria dichas variables no mostraron relación con el rendimiento académico. En un estudio, alumnos que fallaron estaban presentes en los diferentes estratos socioeconómicos (alto, medio y bajo). En otros, el promedio de calificaciones de estudiantes a nivel universitario no mostró diferencia significativa entre los  distintos niveles socioeconómicos.  De manera similar fueron los resultados al incluir alumnos de nivel secundario.  En cuanto a  inteligencia,  en las investigaciones realizadas, no encontraron  diferencias significativas, en las medias de inteligencia, entre los estudiantes exitosos y los no exitosos. Igualmente, el promedio académico fue equivalente entre un grupo de alta inteligencia y otro de baja inteligencia. Con estos resultados no se podía explicar o se explicaba muy poco el bajo rendimiento de los estudiantes venezolanos. Así que pensaron que a nuestros jóvenes tal vez les hacía falta empuje, trabajo, motivación. Por ello, incluyeron variables motivacionales, entre las cuales el lenguaje es una de ellas.

Aun cuando se hable el mismo idioma, existe variabilidad en el uso de estrategias lingüísticas. El lenguaje empleado entre compañeros de juego, entre miembros de una familia,  en la defensa de una tesis de grado o al presentar un informe de trabajo exige el uso de estrategias lingüísticas distintas y acordes a cada situación. En este caso van de lo informal a lo formal, de lo sencillo y coloquial a lo académico, técnico, claro, preciso. El hablar el mismo lenguaje no significa que se hable con propiedad, eficiencia, asertividad según lo exija la situación social y las características psicológicas  de los oyentes.

El dominio y disponibilidad de estrategias lingüísticas, (fonológicas, léxicas, sintácticas y semánticas) son la base para el desarrollo de los procesos cognitivos, tanto sencillos como la comprensión, juicio y reproducción o respuesta a lo escuchado o leído, como de los procesos complejos, entre ellos, la abstracción, generalización y la inferencia. Procesos éstos de amplio uso en actividades  intelectuales y académicas de niveles  superiores.

Este grupo también encontró evidencia de la influencia del lenguaje, en términos de Grado de Elaboración Lingüística (GEL) en el campo laboral.  Sus investigaciones demostraron que las personas con alto GEL estaban más interesadas en su desarrollo personal y profesional. Por iniciativa propia  buscaban alcanzar mayores niveles de educación para ser más eficientes, rendir  cada vez más en su trabajo, crecer y lograr un mejor nivel económico. En otro estudio obtuvieron una correlación positiva entre la evaluación del trabajador y el GEL. Esto indica que a mayor GEL mejor será la  evaluación de su desempeño.  También evidenciaron que a mayor GEL mayor posibilidad de escalar a posiciones importantes en una empresa. Estos resultados,  de relevancia para los investigadores, al demostrar que el lenguaje además de estar asociado al trabajo intelectual y académico,  también lo está a la eficiencia laboral.

Al abordar la configuración motivacional del venezolano encontraron que en nuestra cultura las personas poseen características motivacionales propias de la gente de escasos recursos en los países desarrollados. Hay una serie de creencias, valores y motivos compartidos culturalmente que se mantienen a lo largo del tiempo. Dos de cada tres venezolanos son externos, es decir, creen que sus vidas están controladas por fuerzas externas, extrañas a ellos, por el destino, la suerte, el azar. En los países desarrollados la situación es inversa, dos de cada tres personas son internas. Ellos creen que su vida la deciden y controlan ellos mismos con su esfuerzo y trabajo. Romero García, O. (1980ª) en Morales de Romero, N.M (1992- El patrón de motivación del venezolano es poder, afiliación y logro. En los países desarrollados es logro, poder y afiliación. Señala este autor que el vivir en una sociedad subdesarrollada, influye en las creencias que se mantienen y heredan de generación a generación en esa sociedad. Es lo que llama Conocimiento Cultural Compartido (CCC). Se incluyen, entre otros, creencias sobre el ser humano, la vida, el destino, el éxito y el fracaso, la realización personal.  Existen creencias inhibidoras, en términos de aversión al trabajo, al esfuerzo, a la competencia, al éxito, carencia de control personal, poder explotador y otros. Todos ellos señala el autor son inhibidores del desarrollo personal y social. Al preguntarse cómo se mantienen, se comparten y se expanden estas creencias culturales. Su respuesta es, por medio del lenguaje.  Este es un elemento cultural compartido  y a la vez un medio de transmisión del CCC.

Finalmente, el lenguaje es como una tarjeta de presentación del hablante. Al expresarse el oyente lo evalúa social, física e intelectualmente, es decir, lo ubica en una posición social, un nivel educativo e intelectual, una región geográfica y hasta en un grupo racial. Al hablar se recibe un feedback de los oyentes. Este será positivo en caso de tener un GEL alto y negativo si el GEL es bajo. En el primer caso el hablante se sentirá seguro, competente, con capacidad de autodeterminación, tendrá un buen autoconcepto. Esto lo impulsará y mantendrá trabajando hacia el logro de las metas propuestas. Será un rendidor.  En el caso contrario, la persona se sentirá afectada en su autoestima, competencia personal y autodeterminación. Sus conductas serán propias del subrendidor e ineficiente. Cuando esto ocurre, en positivo o negativo, el lenguaje se convierte en una variable motivacional.

Creo esta evidencia es suficiente para contestar la pregunta con que se titula este escrito. Debemos dar al lenguaje la atención e importancia que requiere su desarrollo. Si no tomamos medidas para mejorar el lenguaje seguiremos transmitiendo el CCC de los países pobres, subdesarrollados. Seguiremos en el subdesarrollo y subrendimiento personal y social. Venezuela necesita rendidores, gente competente, con autodeterminación para salir adelante en forma individual y luego como sociedad.

Por Neley Rueda Ramírez, Ph.D