Lo expresado en este artículo es opinión de su autor; no necesariamente refleja la postura de Econintech.

Muchas son las características que  identifican a las personas que toman la determinación de iniciar un pequeño negocio. Algunas estadísticas mostraban hace algunos años en USA que una persona de cada veinticinco participaba activamente en el intento de implantar una actividad productiva. Quien decide correr el riesgo de emprender una nueva idea, por lo general posee ciertas cualidades que, de alguna forma, lo diferencian de la gran mayoría que permanece  pasiva y prefiere depender de los más creativos; esas condiciones por lo general, le sirven de impulso para potenciar la energía que lo van a llevar al éxito empresarial; sin embargo, los estudiosos aún presentan desacuerdos en la determinación de las capacidades emprendedores.

En ese contexto, es muy importante que cada emprendedor efectué una autoexploración y pueda evaluar las potencialidades con que cuenta; se han considerado algunas características comunes que sobresalen y pueden observarse en los emprendedores, entre estas se mencionan: pasión por el negocio, confianza en sí mismo, asumir riesgos, tener iniciativa, ser creativo, perseverante, entre otras, pero existe una en particular que nunca debe faltar en un futuro empresario, esa cualidad es la que sirve de semilla fundamental para alcanzar la meta propuesta, eso es lo que hace precisamente el Respeto.

En ese  sentido se puede afirmar,  que el respeto es la base fundamental de una convivencia sana y pacífica, es el pilar principal que proporciona la armonía requerida para coordinar las acciones que perduran en el tiempo. Es preciso mencionar, que la palabra  respeto puede ser utilizada en diferentes contextos, inicialmente es una palabra que proviene del latín respetus la misma debe tomarse como atención o consideración, miramiento, causa o motivo particular.  Esto permite afirmar que abarca muchas esferas de la vida, pero primordialmente debe entenderse por la consideración que siente alguien por el mismo, por sus semejantes, por el medio ambiente, por la naturaleza, por los seres vivos, por la patria, por las leyes del universo y especialmente ante Dios.

En ese orden de ideas, al referirse a la acción de respetar, los emprendedores deben tener presente el miramiento, consideración, veneración y acatamiento de las normas y reglamento establecidos para cada actividad, esa es la clave del éxito empresarial, es decir, todo emprendedor debe ser ante todo respetuoso y para ello requiere tener una amplia y clara noción de derechos fundamentales de los  entes que rodean el ámbito dónde esté desarrollando su accionar empresarial. Lamentablemente, este comportamiento respetuoso, en ciertas ocasiones, resulta difícil de  visualizar en la sociedad moderna. Por el contario, se observan comportamientos irrespetuosos en los gobernantes autoritarios que violan la constitución y las leyes de su país, llegando inclusive a ofender a los demás actores que hacen vida en la política de la nación.

El mismo irrespeto se  observar en ciertos  maestros de escuelas que tratan mal a sus estudiantes; en los empresarios que fabrican productos sin tomar en cuenta las condiciones higiénicas y de salubridad publicas requeridas; en las personas que pretenden defender sus derechos asumiendo comportamientos vandálicos y destruyen propiedades, locales y bienes de usos común sin ninguna consideración; en personas que destruyen el medio ambiente sin importar las consecuencias de las alteraciones que causan a los ecosistemas; en otras palabra actúan sin tener un comportamiento respetuoso.

Lo anterior permite citar a la Madre Teresa de Calcuta quien fundó la congragación Misioneras de la Caridad, con el propósito inicial de enseñar a leer a los niños en estado de pobreza crítica, pero debido al profundo respeto por el mundo que percibía, decidió ampliar  las ayudas a personas enfermas de lepra y más tarde llegó hasta los centros de atención de ancianos, ciegos y enfermos de SIDA que permanecían en el olvido. El respeto por los enfermos ocasionó que el Papa Pablo VI colocara la citada congregación bajo el control del papado; demostrando que las personas respetuosas jamás asumen conductas indiferentes frente a las duras realidades que viven los demás, por el contrario prestan atención permanente a todo aquel  que necesite apoyo para mejorar su calidad de vida y son siempre sencillas, atentas, consideradas, cordiales, responsables y solidarias.

Es por eso, que un emprendedor respetuoso tomará en cuanta la preservación del ambiente, vigilará que el producto que elabora no sea nocivo para el consumidor,  actuará bajo las normas y reglamentos establecidas, mantendrá un gran respeto por la  competencia, por  los proveedores y por sus clientes, solo así tendrá garantizado el éxito.   “Nadie es lo suficientemente pequeño o pobre para ser ignorado”   H. Miller.

Por Joel Alberto Torrez

Bibliografía

Colección del Libro de los Valores. Diario el Nacional.

Conde Obregón R. (1961). Enciclopedia de Filosofía. Editorial de Gassó Hermanos. España.

Timmons j. y Spinelli S. (2007). New Venture Creation. Entrepreneurship for 21st Century. McGraw-Hill.