Los aislamientos exacerbados que han detenidos la economía y las medidas intervencionistas de los gobiernos dificultarán la recuperación

La región, que ya venía golpeada por la ralentización de las economías y la agitación social, tendrá 29 millones de pobres más debido a la pandemia. Venezuela entre los más afectados, según un reciente informe del BID.

Los pronósticos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para la América Latina post COVID-19, no son alentadores. De acuerdo con Eric Parrado, economista jefe de esa institución, a la región le tomará entre 3 ó 4 años recuperarse del duro bajón que ha significado hasta ahora la pandemia.

«En 2019 ya volábamos con un motor dañado y este 2020 se ha dañado el otro motor. Ahora lo complicado es tratar de planear este avión, salvar a sus pasajeros y aterrizar en un lugar seguro», dice Parrado para tratar de dar una metáfora de lo grave de la situación.

América Latina está sufriendo una triple parada súbita, detalla el economista. Se detuvo la movilidad de personas, restricciones de viajes y turismo. Esto tiene mucho impacto en las zonas del Caribe y países de América del Sur.

Luego, el comercio también está paralizado y exportaciones e importaciones caen de manera pronunciada. Por último se han interrumpido los flujos financieros.

«Con una caída en inversión extranjera directa que puede llegar al 50% y una gran bajada de las remesas de entorno al 30%. Esta triple parada súbita es la gran diferencia con el mundo desarrollado y casi todos los emergentes», sostuvo el funcionario en una entrevista al diario español El País.

Son estas indicaciones las que obligan a que se deterioren cada vez más las previsiones y la profundización de problemas sociales asociados a la crisis generada por la pandemia.

Los costos para atender la emergencia sanitaria son muy altos.

«Los países que han hecho las tareas, con prudencia fiscal y bancos centrales independientes, han podido hacer un esfuerzo adicional para enfrentar la crisis. Allí la recuperación será mucho más rápida».

El impacto económico global de la pandemia va a ser mayor de lo inicialmente estimado, de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

El impactó será un 1,9% más grave de lo inicialmente proyectado en abril, con lo que la reducción del PIB mundial llegará a un 4,9% en 2020. La recuperación también tardará más en llegar, estima el Fondo y no se verá sino hasta la segunda mitad de 2021.