Lo expresado en este artículo es opinión de su autor; no necesariamente refleja la postura de Econintech.

Vive la humanidad momentos difíciles, por lo tanto, es importante llenarse de fortaleza tal como dijo  S. Freud alguna vez: “He sido un hombre afortunado, nada en la vida me fue fácil”;  este importante comentario tal vez pueda llenar de esperanzas a tantas personas que en verdad están llenas de pesimismo en medio de una pandemia mundial, que sin duda alguna ha afectado el nivel de empleo a escala global. En este ambiente se hace  necesario que los emprendedores, las empresas, los empresarios  y los gobiernos del mundo busquen con mayor afán sus principales recursos  y trabajar con los mejores para intentar reanudar la dura y competitiva carrera por el dominio de los mercados. Al igual que en un gran premio de la Fórmula 1, en la carrera económica participan muchos actores e influyen en el resultado de cada prueba  múltiples  factores  y detalles que en cada instantes aparecen, algunos surgen  a veces de imprevistos.

Lo anterior sirve de base para afirmar que en esta complicada carrera económica mundial, muchos profesionales y especialmente los economistas buscan caminos viables y acertados para reducir los problemas, y muy puntualmente la pobreza, que azota a casi todas las naciones, tomando en cuenta para ello las ventajas competitivas de cada quien. Muchas son  las teorías económicas que plantean opciones para el desarrollo de los países, desde D. Ricardo, A. Smith, Keynes, entre otros, hasta los enfoque modernos que luchan por reducir la participación de los estados y sus gobiernos en los asuntos económicos, dejando su desarrollo a las fuerzas propias del mercado; en esto precisamente se encontraba la humanidad cuando se vió sorprendida por un inesperado incidente, el Coronavirus que logró calar potencial hasta convertirse en pandemia a escala global.

En ese orden de ideas, es importante resaltar que la competida economía del mundo en la actualidad, luce semejante a una carrera de F1 en la cual ha ocurrido un grave incidente y la dirección del gran premio se ve obligada a neutralizar la carrera activando y sacando a la pista el Safety car o Pace car, el auto de seguridad y ha notificado a todo los equipos, corredores, vehículos de servicios, grúas, ambulancia, bomberos y demás actores que se han alterado  temporalmente las reglas de la competencia para evitar un accidente mayor. El vehículo de seguridad obliga a los monoplazas participantes a reagruparse, formando una fila temerosa que elimina las diferencias significativas de la prueba, pero que a su vez, limita el accionar estratégico de la competición.

Algo parecido al párrafo anterior le ha ocurrido a la economía mundial, la mayoría de los países al surgir la pandemia, se vieron en la necesidad a tomar medidas de contención a la propagación del virus, especialmente la llamada cuarentena que obligó a los trabajadores a quedarse en casa,  limitando las actividades laborales a través de la internet, causando un efecto negativo sobre la actividad industrial y reduciendo  al mínimo la movilidad empresarial en todos los sectores, comercial, recreativas, deportivas y demás.  A tal efecto los expertos aseguran que el incidente global de esta pandemia va a originar una reducción de millones de puestos de trabajo disminuyendo el ingreso de las familias y con éste, el consumo de  bienes y servicios necesarios para la subsistencia y por lo tanto un fuerte  estancamiento de las economías.

Ahora bien, si lo anterior parece un gran problema, las naciones del mundo, cual competencia de F1, han comenzado a acelerar la estrategia económica para dar reinicio progresivo de sus golpeadas economías, esto requiere entonces de activar las fortalezas con que cuentan.  Es ahora el momento de trabajar en equipo para generar la fuerza y el vigor requerido y vencer el temor ocasionado por esta calamidad, demostrando la capacidad de hacer frente con firmeza y energía a difíciles situaciones, trabajando unidos y convencidos que  se requiere de un pensamiento flexible, sin cercos, sin maldad y alejando los corazones de la viveza de utilizar los escenarios complejos en beneficio de sus partidos. Del mismo modo, los gobernantes de las naciones deben entender que es ahora el momento de orientar las acciones hacia la libertad y hacia la unidad, facilitando la activación de reglamentaciones que promuevan el funcionamiento de los procesos económico en busca del desarrollo armónico y minimizar el terrible impacto de este grave incidente.

Es hora de pensar la estrategia, entrar a los Pits, cambiar los neumáticos y acelerar la marcha. El Safety car de la economía mundial debe retirarse dentro de poco,  es el momento de la grandeza humana para un nuevo despertar.    

Por Joel Alberto Torrez

Bibliografía

Colección del Libro de los Valores. Diario el Nacional.

T. Palmer. (2019) Después del estado de bienestar… Puedes recuperarlo. USA.

Timmons j. y Spinelli S. (2007). New Venture Creation. Entrepreneurship for 21st Century. McGraw-Hill.