La tiranía iraní busca sobrevivir con una economía que ya estaba en mala forma antes de recibir todo el impacto de la sanciones estadounidenses.

La preocupación por las relaciones de Irán y Venezuela preocupa a los principales aliados de Estados Unidos en el Oriente Medio.

Israel y Arabia Saudita son dos países tan disímiles que aparte de esa preocupación la única otra cosa que tienen en común es su cercanía con Washington.

En un análisis publicado recientemente en el portal Arab News, escrito por Hafed al-Ghwell, del Foreign Policy Institute de la Universidad John Hopkins, se advierte el interés de Teherán en establecer un puesto de avanzada en Occidente.

El régimen de los Ayatolás aprovecha ls débil situación venezolana para fortalecerse en medio de la pandemia. Con una economía en crisis y acosada por sanciones internacionales, Irán hace lo que puede para sobrevivir y proyectar una imagen de fortaleza.

Los vuelos de la línea aérea Mahan Air se han incrementado entre Teherán y Caracas en medio de la crisis. Incluso la venezolana Conviasa ha vuelto a volar esa ruta.

Se presume que en los aviones va todo el oro que falta de las reservas venezolanas.

A cambio, Irán ha ofrecido tanqueros de gasolina para abastecer el mercado venezolano. Venezuela ha perdido su capacidad refinadora y el país con las mayores reservas comprobadas de petróleo no puede extraer ni aprovechar ese valioso recurso.

Irán estaría interesado en instalar una base de inteligencia en la que se puedan interceptar comunicaciones aéreas y navales, detalla el escrito.

Irán, comenta Al-Ghwell, es especialista en sacar partido de países empobrecidos.

Lo que más preocuparía es la capacidad iraní para sortear las sanciones en su contra sin sufrir ninguna consecuencia.

Lo cierto es que una vez que se levante la cuarentena Irán no tendrá la capacidad para continuar su asistencia energética a Venezuela. Su propio mercado interno será la prioridad.

También Turquía e Irak

Irán busca fortalecer su posición en medio de la pandemia.

En Israel, el Jeruslem Post también se refería a la fortalecida relación de los dos regímenes tiránicos. Pero además señala la creciente cooperación con Turquía e Irak.

Desde la caída de Saddam Hussein y que sd celebraran elecciones, Irak está bajo el control de grupos políticos pertenecientes a la rama chiita del Islam y adeptos del régimen iraní.

Las políticas que siguen los líderes iraquíes hsn convertido a ese país en una especie de protectorado de Irán, del cual depende para abastecerse de electricidad.

Igualmente, Turquía, que junto con Irán tienen los peores indicadores de COVID-19 en la región, han abierto su frontera y refuerzan su relación comercial en medio de la crisis.

Equipo de Redacción. Econintech.org

Crédito de la foto: AP