Sueños de intervencionismo y planificación centralizada se cristalizan en un planteamiento que busca que el estado tenga control directo sobre el sector privado

En un hilo en la red social Twitter la diputada Fernanda Vallejos de una de las agrupaciones que conforman el oficialista Frente de Todos, propuso que el estado mantiene su ayuda a grandes empresas sería “razonable” que obtuviera a cambio “una participación en el capital” de esas compañías.

Vallejo advertía que la ayuda obtenida por el estado podría terminar llegando a grupos económicos que en el pasado habrían protagonizado “fuga de capitales” o tendrían sedes en llamados refugios fiscales y que además sería injusto que la ayuda estatal llegara a empresas que no lo necesitan..

El gobierno argentino ha respondido a la paralización de la economía a causa del coronavirus con un programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), el cual contempla postergación de pago o reducción de hasta el 95% de las contribuciones patronales y una asignación compensatoria del salario. De las 400 mil empresas que optaron a solicitar dicha asistencia solo la mitad fue seleccionada para recibirla. Sin embargo, el programa cubrió en abril a 1.627.940 trabajadores de 158.731 empresas de menos de 800 empleados.

Diversos economistas reaccionaron en Twitter a los dichos de Vallejos señalando que el plan del gobierno, el cual tiene una clara tendencia dirigida por Cristina Kirchner, aspira a controlar directamente a sectores de la economía, una idea que siempre ronda a los gobiernos que militan en la ideología socialista tal es el caso de la presidencia de Alberto Fernández.

De los críticos, uno de los más agudos es el economista Roberto Cachanoski quien en Twitter también señalaba que el estado argentino pierde al año US $500.000.000 en la operación de Aerolíneas Argentinas y agregaba: “…todas las empresas estatales pierden plata, y quieren apropiarse de empresas privadas para mandarlas a la quiebra?”

Hoy, los partidarios del gobierno argentino reaccionan en redes comparando el planteamiento de Vallejos con una medida que estaría tomando Alemania, cuyo estado adquiriría una partcipación del 25,1% de a línea aérea Lufthansa a cambio del rescate por el orden de 10.000 millones de euros. Sin embargo comparar las realidad alemana con la argentina no corresponde. Alemania es una de las primeras economías del mundo, libre y competitiva, con un estado no está plagado por la ineficiencia y la corrupción. Argentina, en cambio, ha sido prácticamente incapacitada en su aparato económico luego de décadas de sobrada intervención estatal en la economía.