Esta es la tercera parte de una entrevista hecha al médico Luis Carlos Marchena, las dos primeras entregas están disponbles acá: Parte I y Parte II.

Luis Carlos Marchena es co autor de una propuesta de reforma del sistema de salud en Venezuela. La idea está contenida en el libro “Prosperidad y Liberta: Lo que Venezuela necesita”, editado por Econintech y en síntesis plantea: la unificación de todos los subsistemas de salud que existen en Venezuela y descentralizar su gestión al ámbito municipal para finalmente privatizar los centros de salud y garantizar la cobertura de la población sin recursos por medio de vouchers, subsidiando la demanda del servicio y no la oferta.

¿Qué dificultades tendría que superar esa propuesta para ser aceptada en Venezuela (administrativas, culturales y de cualquier otro tipo)?

– La principal dificultad o resistencia que podría tener nuestra propuesta es la visión que tiene el venezolano de cómo debe ser el sistema de salud, basado en la creencia de que la salud es un derecho – y gratuito – y que es deber del estado garantizarlo. Lo primero que tenemos que comprender es que, desde el punto de vista conceptual, el término salud es un concepto muy complejo porque tiene implicaciones en diversas áreas.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades. Si somos rigurosos con esa definición vamos a ver que ese estado difícilmente será alcanzado por alguno de nosotros a lo largo de nuestras vidas, por lo tanto, es una definición que no va acorde con la realidad. Una definición más realista sería: una percepción subjetiva e individual de bien estar, variable dadas las circunstancias.

También es importante destacar que la salud no es un derecho porque los sistemas de salud no son más que un servicio, y como todo servicio consta de actividades que intentan satisfacer las necesidades de sus clientes, por tanto, puede ser considerado un bien económico, que es algo por lo que usted trabaja y adquiere, pudiendo ser una necesidad básica – por ejemplo, alimentos -.

Estos bienes económicos, se valen de recursos que por definición son limitados y que por el hecho de ser calificados como “gratuitos” o “derecho” no hacen de estos recursos inagotables, por otro lado, cuando decimos que la salud es un derecho “gratuito”, estamos diciendo que otras personas tienen el deber de pagar las cuentas médicas de terceros.

Estos son conceptos que debemos ir aclarando ya que son muchos años, décadas, que los venezolanos, y el resto de los habitantes del mundo se repiten esta mentira de la salud como derecho y gratuita, y lo primero que tenemos que vencer es esa forma de pensar y comenzar a ver la salud como un servicio, como un servicio de telefonía celular – por ejemplo -, y así como un servicio de telefonía celular satisface las necesidades de sus clientes porque se rige por las leyes del mercado, un servicio de salud administrado por la iniciativa privada puede ofrecer un servicio de calidad y económico para todos.

Dado que la propuesta contempla su ejecución en varias fases. ¿Crees que la debacle total que los servicios de salud han experimentado en Venezuela pueden ser un buen punto de partida para iniciarla?

– La situación actual del sistema de salud en Venezuela es extremadamente precaria, y esa situación crea las condiciones necesarias para que este tipo de reformas radicales – que va a la raíz del problema – surja, así como los niveles de pobreza en los países asiáticos después de la segunda guerra mundial permitieron que estos países se abrieran al mercado y liberaran sus economías lo que los convirtió en potencias económicas e industriales luego de un par de décadas, Venezuela podría en menos de 10 años tener uno de los mejores sistemas de salud del mundo, si adoptamos esta reforma.

¿Cómo crees que un sistema de salud como el que planteas en tu propuesta pudiera ofrecer una respuesta diferente a la que se está dando en los países latinoamericanos frente a la pandemia?

– En relación a nuestra propuesta, lo más importante y que nos puede ayudar en una eventual situación como la actual es el primer paso de nuestra propuesta que consiste en la apertura del mercado al sector salud, la cual consiste en la eliminación de todo tipo de regulaciones estatales sobre la producción y la venta de productos farmacéuticos y equipos médicos, eso significa la extinción de agencias reguladoras y encargadas de controlar medicamentos, vacunas, drogas y productos biológicos al hacer esto estaríamos generando las condiciones necesarias para que surja dentro del ambiente científico un tratamiento o vacuna rápidamente para este tipo de virus, además de disminuir considerablemente los costos de medicamentos y equipos médicos y aumentaría considerablemente la calidad de los mismos.

Eso actualmente, no sólo en Venezuela si no en muchos países vemos que es difícil que ocurra porque siempre hay una ley o alguna regulación que hace que el desarrollo de este tipo de soluciones sea más difícil.

Al inicio de la entrevista comentamos lo que países como Corea del Sur y Suecia estaban haciendo para enfrentar esta pandemia, y es importante señalar que estos dos países tienen sistemas de salud administrados por empresas privadas y no por el estado. El sistema sanitario de Corea del Sur es en su totalidad privada y de una calidad excelentísima, esta última cualidad obtenida gracias al gran equipamiento y especialistas que se encuentran trabajando en este sector, lo mismo podríamos señalar de Suecia y otros países como Singapur.

Esta pandemia, en mi opinión, va a servir para afianzar los mitos de la necesidad de un estado fuerte interviniendo en todo. ¿Crees que se pueda al contrario afianzar la importancia del sector privado en estos momentos de crisis?

– En el corto y mediano plazo no, porque lo estamos viendo es que la población en general pide más y más intervención del estado como si eso fuera una solución al problema que estamos viviendo, y eso se debe a que aún la mayoría piensa que un grupo de políticos o burócratas cuentan con la capacidad y toda la información disponible para presentar soluciones y sabemos que eso no es así, es el mercado – todos nosotros tomando diferentes decisiones al mismo tiempo – quienes en conjunto podemos dar una solución más efectiva y rápida a este tipo de problemas, recordemos que problemas complejos requieren de soluciones complejas y estas no llegan de la mano de una o varias personas, sino de todos nosotros actuando en conjunto.

Ahora, en un largo plazo cuando se vean las consecuencias desastrosas de esta intervención vamos a tener las condiciones que permitan a las personas comprender que necesitamos más mercado y menos estado.

Entrevista realizada por Humberto Andrade Zambrano, Chief editor de Econintech.org

Las opiniones emitidas en esta entrevista no reflejan necesariamente la opinión de Econintech.

Créditos de la foto: JACK GUEZ / AFP VIA GETTY IMAGE