Lo expresado en este artículo es opinión de su autor; no necesariamente refleja la postura de Econintech.

Al iniciar mis lecturas sobre Grado de Elaboración Lingüística,  en la obra Lenguaje y Eficiencia Personal de Morales de Romero, N.M. (1992), estaba lejos de pensar  que el poder del lenguaje sobre la vida del ser humano fuera de tal magnitud. Por mi experiencia docente, estaba consciente de la importancia de las habilidades lingüísticas  para el éxito académico y comunicacional.

Al leer el Capítulo 4 de dicha obra, mi sorpresa, inquietud y preocupación por la influencia de esta variable como Conocimiento Cultural Compartido (CCC) y vía de transmisión de ese conocimiento cultural, me impulsaron a compartir con los lectores de este escrito, parte de la información allí presentada, algunas inclusive son citas textuales, que no quise parafrasear por la esencia de su contenido.

Según  los resultados de las investigaciones, las características motivacionales del venezolano se corresponden con las de personas de escasos recursos en países desarrollados. Esas características, según Serbin (1970) citado en Morales de Romero, M. (1992) son: externalidad, baja necesidad de logro, poca elaboración lingüística, precisión del tiempo imprecisa y no diferimiento de la recompensa.

De acuerdo a Romero García, O. (1990) citado en Morales de Romero, M. (1992), el hecho de vivir en un país subdesarrollado influye en las creencias que una sociedad mantiene. Esas creencias denominadas “Conocimiento Cultural Compartido (CCC), incluyen creencias sobre el ser humano, la vida, la conducta, el destino, el tiempo, el trabajo, el éxito y el fracaso, la realización personal y el crecimiento psicológico. Ese conjunto de conocimientos, causados por la pobreza material, al mismo tiempo, contribuyen a perpetuarla, inhibiendo las posibilidades de desarrollo personal y social. Las creencias inhibidoras son expresadas por aversión al trabajo, al esfuerzo, a la competitividad, al éxito, carencia de control personal, creencia en incontrolabilidad, poder explotador, afiliación explotadora. Esos constructos, tienen un papel integrador en las sociedades pobres, pero al mismo tiempo, son un freno para el desarrollo individual y social”. (p.46).

Con el boom petrolero, la pobreza extrema disminuyó. Los venezolanos mejoramos nuestras condiciones de vida, llegando aparentemente a ser similares a las de países desarrollados, pero la configuración motivacional, propia de los grupos sociales pobres, parece mantenerse en nuestra mente, conducta y afectividad.  “No funcionamos igual en cuanto a eficiencia, rendimiento, productividad, excelencia, calidad. No podemos o no queremos competir en las áreas que implican esfuerzo, constancia, exactitud, puntualidad, responsabilidad, reto.   ¿Por qué somos distintos? ¿Qué nos hace parecer pero no ser iguales?”(p.47).   Ese CCC es transmitido de generación a generación. Se pregunta el investigador, ¿Por qué ese CCC no ha podido ser destruido en, por lo menos, 3-4 generaciones de venezolanos? (para el momento de escribir la obra).  Yo agregaría 3 generaciones a ese total y me atrevo a pensar que las condiciones se mantienen y cuidado si han empeorado, dadas las condiciones socioeconómicas que vive el país en los actuales momentos. Pero ¿Cómo se transmiten esas características?, ¿Cómo se extienden y expanden esas creencias? ¿Cómo llegan a compartirse esas características culturales, de manera que todos los integrantes de la misma participan en ellas?  Una de las respuestas es que el Conocimiento Cultural se extiende y comparte por medio del lenguaje. Así el lenguaje se convierte en un medio de transmisión y de reproducción del CCC de los venezolanos.

El GEL como Conocimiento Cultural Compartido.  El GEL es un conocimiento cultural compartido. Su desarrollo a lo largo de toda la vida, se inicia en el hogar, la escuela. Continúa en la universidad, empresas laborales y otras entidades sociales.  Las investigaciones muestran que el GEL de la mayoría de los venezolanos es bajo.  En esos grupos sociales, el lenguaje que se utiliza es: a) Lenguaje Imperativo: órdenes y comandos que se deben obedecer. El oyente reacciona con conductas no-verbales de rechazo, rebeldía o sumisión, b) Lenguaje Posicional: los roles y las reglas del grupo social de pertenencia son lo importante. Se habla de lo permitido y se actúa según las reglas. Ejemplo: las mujeres hablan de actividades domésticas, modas, novelas; los hombres de aventuras, deportes, negocios; los niños hablan solos o con otros niños y los adultos no hablan con los niños sino de los niños o para los niños, c) Lenguaje Afectivo: la interacción se da con entonación suave y melosa, con diminutivos y palabras cariñosas. El oyente reacciona en forma pasiva, permisiva, dispuesto a complacer al hablante y d) Lenguaje Personal: dirigido al individuo teniendo en cuenta sus valores, creencias, habilidades y potencialidades. El oyente tiene la posibilidad de participar en la comunicación, de elaborar lingüísticamente. Esto no es posible cuando se utilizan los tres primeros tipos de lenguaje, quedando el GEL reducido al uso doméstico y cotidiano. Considerando el bajo GEL del venezolano puede decirse que los tipos de lenguaje utilizados en las diferentes situaciones sociales son el imperativo, el posicional y el afectivo.  De allí surgen las grandes limitaciones cuando van a la escuela, a la universidad o al campo laboral.

El GEL como Instrumento de Transmisión del CCC.   Con un GEL bajo, es difícil que padres y educadores desarrollen en los niños y jóvenes procesos cognitivos complejos, necesarios para su éxito estudiantil, laboral y comunicacional.  “Es difícil con baja elaboración lingüística, transmitir la formulación de metas realistas alcanzables por el esfuerzo personal, definir los patrones de excelencia que el  niño, y más tarde el adulto debe aspirar. Es difícil enseñar a tener construcciones alternativas de sí mismo, del mundo y de su vida. Es difícil transmitir las creencias en sí mismo como dueño y constructor de su propio destino, en el cual sólo la persona es responsable del control de sus acciones. Es difícil transmitir una concepción del trabajo como lo más valioso que es capaz de hacer el ser humano. Es difícil transmitir que los sueños se alcanzan con las acciones personales. Es difícil transmitir que las esperanzas las construye la persona misma” (p. 56).

Si un porcentaje apreciable (55%) de padres, educadores, gerentes es de baja elaboración lingüística, el GEL sirve para reproducir y perpetuar el CCC que heredamos de la pobreza.

Termino pensando en la herramienta  poderosa que es el lenguaje. Igualmente en la gran responsabilidad de padres, educadores, gerentes y sociedad en general, en mejorar su  grado de elaboración lingüística,  para luego, poder ayudar a nuestros niños, jóvenes y adultos en su desarrollo y cambio del CCC para las nuevas generaciones. Si no cambian las creencias inhibidoras culturales, no podemos esperar el desarrollo personal, social, cultural y a la larga, económico del país. Seguiremos en el subdesarrollo.

 

 

Por Neley Rueda Ramírez

Morales de Romero, N.M. (1992). Lenguaje y Eficiencia Personal. Mérida, Venezuela. Ediciones ROGYA.