Esta es la segunda parte de la entrevista al médico Luis Carlos Marchena. La primer aparte pueden leerla acá.  En este segmento seguimos hablando sobre la pandemia de Covid-19 y la respuesta de los sistemas de salud en todo el mundo frente a la nueva enfermedad.

En una próxima entrega abordaremos junto a Marchena  las perspectivas realistas de llevar a cabo su propuesta de privatización de los servicios de salud en Venezuela, una idea siempre atada a polémicas en países acostumbrados a la omnipotencia del estado benefactor.

¿Cuáles medidas ha implementado Brasil y cómo han funcionado? ¿Qué ha faltado?

Aquí en Brasil las primeras reacciones a esta nueva epidemia fueron muy acertadas y bien pensadas, lo primero que comenzaron a hacer fue censos por todo el país del número de camas en UCI (unidades de cuidados intensivos) por región y se comenzaron a establecer los centros hospitalarios capacitados para la atención de pacientes infectados en cada estado y el seguimiento epidemiológico de los posibles casos.

El principal problema se presentó cuando en algunos estados y municipios comenzaron de forma aislada y descoordinada a establecer un “lockdown” aún sin tener casos confirmados y sin ningún tipo de planificación, lo que trajo consecuencias devastadoras desde el punto de vista social y económico. Uno de los errores más graves fue creer que en un país que tiene una dimensión continental, con claras diferencias demográficas entre cada una de las regiones, se pudiera establecer las mismas medidas para todo el país. Otro de los errores cometidos fue no haber iniciado el tratamiento con Hidroxicloroquina y Azitromicina en los casos confirmados al inicio de los síntomas y haber reservado ese tratamiento para los casos más graves.

Una de las cosas que yo como defensor de la libertad considero más graves que ocurrieron aquí en Brasil, fueron las medidas totalitarias adoptadas por algunos gobernadores, que prohibían la libre circulación de personas en las ciudades, bajo amenaza de prisión, incluso algunas personas fueron detenidas brutalmente por la policía, existen videos de personas que estaban solas en la playa o en plazas o parques y fueron víctimas de este tipo de asedio por las fuerzas de seguridad del estado. En Sao Paulo por ejemplo, se comenzaron a realizar rastreos de teléfonos celulares para evaluar si las personas estaban o no cumpliendo con el confinamiento, lo cual viola a todas luces las libertades individuales.

En el estado donde vivo el gobernador sacó un decreto que limita la cantidad de comida y productos de higiene que se pueden comprar por persona, una medida injustificable desde cualquier punto de vista y con efectos económicos que perjudican a los más pobres.

Actualmente el nuevo ministro de salud está haciendo una auditoria de los casos y muertes por Covid – 19 ya que existen varias denuncias por todo el país de personas que murieron por otras causas y fueron atribuidas al Covid – 19, se espera que luego de esta auditoria se establezca un plan de restablecimiento de las actividades normales por todo el país. ¿Qué ha faltado? Los testes en masa de pacientes sospechosos y de los contactos de pacientes positivos para poder concentrar las políticas de salud y control sanitario en las áreas que realmente lo necesitan.

En tu opinión ¿Cuál es el mejor camino a seguir para manejar esta pandemia? ¿Qué hicieron mal los países que han sufrido los peores picos de la enfermedad?

Primero hay que saber que todos los virus respiratorios tienen un ciclo epidemiológico que dura de 12 a 16 semanas aproximadamente, y entre las 6 y 8 semanas de iniciado el ciclo se alcanza el pico máximo de personas infectadas que posteriormente va disminuyendo debido a que se va generando inmunidad a ese virus en una determinada comunidad. Este es un proceso inevitable, es decir, no se puede hacer nada para interrumpir este proceso. Lo que se está haciendo con el “lockdown” es retrasar el pico máximo de infectados, sin embargo, esto puede traer como consecuencia que se presente una nueva ola de casos una vez que sean levantado ese “lockdown” y las consecuencias sean mucho peores.

Si evaluamos a los países que hicieron el “lockdown” y los que lo hicieron de forma parcial y los que no lo hicieron, vamos a ver que no existe diferencia significativa entre el número de casos en estos países, lo que confirma lo que varios epidemiólogos vienen diciendo que es que no existe evidencia científica de que una cuarentena general y rigurosa disminuya la cantidad de casos por día, al contrario del aislamiento social y las medidas de higiene que si está comprobado que disminuyen la probabilidad de infección.

Por supuesto, que siempre va a haber personas diciendo que sin estas medidas de cuarentena rigurosas el número de casos y de muerte sería mucho más alto, y eso es algo difícil de comprobar, me recuerda a esos economistas keynesianos que siempre dicen que sin sus medidas económicas las crisis serían mucho peores, afirmación que tampoco es comprobable.

Recientemente la OMS ha dicho que la inmunidad al SARS-CoV-2 no está garantizada una vez que la persona ha contraído la enfermedad, lo que hace pensar que la vacuna tampoco garantiza esta inmunidad, siendo así como ellos están diciendo la cuarentena en la población general no tendría mucho sentido.

También tenemos un estudio reciente realizado en Nueva York revelado por el gobernador de ese estado Andrew Cuomo, muestra que 13,9% de las personas a las que se les tomaron muestras presentan anticuerpos para el virus, el mismo estudio establece que tasa de mortalidad de esta enfermedad es mucho más baja de lo que se pensaba y está alrededor del 0,5%. Otro punto a destacar es que existe un tratamiento para esta enfermedad con Hidroxicloroquina y Azitromicina que está dando buenos resultados en los estudios preliminares que han sido presentados, disminuyendo a casi cero la necesidad de intubación del paciente cuando se inicia este tratamiento los primeros días luego de iniciar los síntomas.

Otra situación de la cual poco se habla es de las consecuencias que ha traído esta pandemia en relación con otras enfermedades, en Nueva York hubo un aumento de muertes en las últimas semanas de personas por paro cardíaco en sus hogares, y eso se debe a que las personas tienen miedo de ir a los hospitales o de llamar a los servicios de emergencia para buscar asistencia médica cuando se sienten mal para no contraer el virus. En Brasil, el ministerio de salud ya está previendo un posible colapso del sistema de salud en las próximas semanas o meses y no debido al coronavirus, sino a todas las enfermedades cuyo diagnóstico se ha visto retrasado además del miedo de acudir a los centros de salud y contraer el virus, también se ha debido a que durante este “lockdown” las consultas, estudios y laboratorios no relacionados al Covid-19 estuvieron parcialmente suspendidas.

Si bien es cierto que son pocas las informaciones que tenemos en estos momentos sobre el Covid-19 – y yo estoy seguro que desde el punto de vista científico y académico tendremos tela para cortar para los próximos 5 o 10 años en relación con esta enfermedad – en mi opinión el mejor camino para enfrentar esta epidemia es aquel que tenga en consideración toda la información y estudios disponibles hasta la fecha y haga el mejor uso de las mismas con la finalidad de preservar la mayor cantidad de vidas posible.

Han sido públicos los errores y contradicciones que la OMS ha tenido en el manejo de la pandemia ¿Crees que este organismo pueda seguir funcionando sin que reciba una profunda revisión? ¿Podemos seguir creyendo en esta burocracia?

La OMS no ha cometido errores, la OMS ha sido cómplice de China en el surgimiento de esta epidemia. La OMS al inicio ha reproducido las informaciones proporcionadas por China e ignorado las que fueron presentadas por otros países como por ejemplo, Taiwán. Incluso el 14 de enero la OMS dijo para el mundo que el SARS-CoV-2 no era transmisible de humanos a humanos, todas las informaciones y recomendaciones dadas por la OMS antes y después de este informe fueron las mismas que hizo China.

También tenemos que después que varios países adoptaron el “lockdown” la OMS reconoció que la mayoría de las infecciones estaban ocurriendo dentro de las casas, algo que ya había sido dicho por especialistas en el área, quienes además afirmaron que la libre circulación en los hogares disminuía la probabilidad de contagio, y así.
Yo creo que esta es una oportunidad de oro para que los países comiencen a establecer sus propios protocolos y criterios médicos para este tipo de casos basados en estudios científicos y no en burócratas internacionales ni instituciones globalistas.

 

Entrevista realizada por Humberto Andrade. Editor in chief de Econintech.org.

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