Lo expresado en este artículo es opinión de su autor; no necesariamente refleja la postura de Econintech.

En cierta ocasión un gran pensador inglés dijo que “La verdaderas  universidad de hoy son los libros”, y esta afirmación parece volverse realidad en cada momento de la existencia humana. Del mismo modo, otros pensadores han afirmado que el mejor aprendizaje es el que se obtiene de la escuela de la experiencia de la vida misma, a pesar del gran avance que han tenido las instituciones docentes de las sociedades modernas. Lo anterior permite afirmar que nada aprende mejor el hombre, que lo que estudia por sí mismo, es decir, lo que exige el esfuerzo personal y la asimilación de conocimiento ya sea por su propia experiencia o la que obtiene a través de la lectura de buenos libros.

El párrafo anterior, sirve de entrada al tema de este artículo, el cual está orientado al entendimiento del liderazgo como requisito indispensable para alcanzar el éxito en el emprendimiento y crecimiento de los negocios. El liderazgo ha sido un tema interés desde tiempos antiguos, cuando muchas personas asumieron la conducción de grupos que perseguían un objetivo común, sin embargo, no fue hasta principios del siglo XX que los investigadores comenzaron a estudiarlos de una forma más científica.

Ahora bien, desde las primeras teorías sobre el liderazgo, como las teorías de los rasgos y las teorías del comportamiento hasta las teorías contingentes y los modelos vanguardistas del liderazgo, lucen aun incompletos, cuestión  que abre el abanico con una amplia gama de matices  para el desarrollo de nuevas teorías sobre las razones que impulsan a  ciertas personas a comportarse en  forma diferente a sus similares, logrando la conducción de otros hacia las metas compartidas de las instituciones de la sociedad.

En este orden de ideas, hace algunos años, James F. Bolt publicaba un artículo relacionado a la formación de líderes.  En el mismo se afirmaba la falta de liderazgos en todos los estratos de la sociedad, opinando que es fácil,  observar en cualquier lugar,  la poca confianza en los líderes de las escuelas, universidades, instituciones religiosas, empresas públicas y privadas de todo el mundo para  hacer frente a la complejidad, volatilidad y a las nuevas reglas del funcionamiento del mercado mundial.

El autor antes citado mencionaba además, que la crisis en la formación de liderazgo obedecía a los métodos anticuados utilizados para capacitar y formar altos ejecutivos, los cuales no han avanzado a la par con los monumentales cambios acelerados que enfrenta el mundo de hoy, aun cuando reconoce que se han realizado esfuerzos por dedicar un espacio prioritario a la formación de líderes en el sector empresarial. Del mismo modo afirmaba,  que la forma de capacitar a los líderes en las universidades no produciría el liderazgo requerido para enfrentar los cambios constantes de la sociedad, dado que la capacitación en esta materia, es incompleta debido a la falta de pertinencia de los programas de formación ofrecidos, al considerar que un liderazgo puede perfeccionarse a través de seminarios aislados. Por el contrario se necesita un proceso de formación constante y a largo plazo que en forma integrada pueda vincular a la universidad con las acciones día por día de los líderes en las empresas y en la sociedad y ese proceso luce distante.

Tomando como base lo anterior, Bolt proponía una estructura tridimensional y holística del desarrollo del liderazgo, que exige potenciar las destrezas empresariales, las dimensiones propias del liderazgo junto a una dimensión personal del líder. Esta estructura tridimensional del liderazgo podía servir para formar a nivel mundial los requerimientos de los emprendedores que comprendan los retos de la nueva empresa y sus factores de crecimiento, unido a las acciones propias de un liderazgo concentrado en la autenticidad, la honradez y la ética, que sin duda alguna, pueda  fortalecer la libertad de actuar en función de la organización,  sin descuidar la visión personal, los valores y los talentos requeridos por el modernismo.

En otras palabras, la estructura tridimensional, según este autor,  es una poderosa combinación de formas de pensar, conocimiento del negocio y destrezas del líder, en función de una nueva visión del liderazgo de talla mundial.  Solo así se podría contribuir con el desarrollo de la sociedad a través de  la creación nuevas entidades económicas y como tal, elevar la calidad de vida de la humanidad entera. Manos a la obra, estamos de acuerdo con el señor Bolt, el mundo espera por un nuevo liderazgo.

 

Por Joel Alberto Torrez.

 Bibliografía

 Hesselbein F, Goldsmith M, y Beckhard R. (2006). EL líder del Futuro. Ediciones Deusto. España.

 Harvard Business Review. (1999). La Iniciativa Emprendedora. Ediciones Deusto S.A.  España.

Timmons j. y Spinelli S. (2007). New Venture Creation. Entrepreneurship for 21st Century. McGraw-Hill.