Lo expresado en este artículo es opinión de su autor; no necesariamente refleja la postura de Econintech.

 Todo negocio, y tal vez toda actividad humana, requiere de un sistema de información confiable para poder tener éxito, ese mecanismo le permite a los tomadores de decisiones determinar el curso de acción a seguir para alcanzar la meta fijada. Al igual que un Piloto de avión, que va a iniciar un vuelo desde cualquier aeropuerto del mundo, se basa en la información que le muestran los instrumentos del tablero de mando  del aparato y en los detalles precisos, oportunos y confiables que le suministra la torre de control, los emprendedores necesitan conocer la situación en que se encuentra la empresa para poder orientarla hacia un destino seguro.

En ese orden de ideas se puede afirmar, que los empresarios deben apoyarse fuertemente en el sistema de información constante que representa el lenguaje del negocio, mediante el cual cada cifra toma la fuerza necesaria en el momento oportuno para comunicar las situaciones que requieran  de acciones rápidas y puntuales para la supervivencia empresarial. Es allí donde cobra vida la contabilidad como sistema de información  gerencial, esta puede definirse según Loaiza Cortés, como la técnica que genera la información a través de la identificación de las operaciones financieras, la recolección de datos y soportes para la clasificación y registro del hecho contable que se requieran para generar los reportes y documentos necesarios para mantener el vuelo empresarial en el rumbo correcto.

Lo expuesto anteriormente permite confirmar que, la contabilidad debe considerarse como el verdadero lenguaje del negocio, ya que su adecuado proceso proporciona la información oportuna a los distintos usuarios, sean estos interno o externo a la organización. Ahora bien, el emprendedor que ha iniciado su reto empresarial  en un ambiente turbulento y competitivo debe tomar en cuenta las bases necesarias para definir  el sistema de información confiable y seguro que le faciliten la toma de decisiones que el negocio amerite. Para ello es necesario que entienda, que siendo la meta fundamental del negocio el “ganar dinero, crecer contantemente  y producir riquezas” es obligatorio definir los flujos de información constante para identificar las transacciones que lleva a cabo la empresa con terceros, tal como la compra venta de mercancías y de los activos para generar ingresos.

Del mismo modo, es necesario identificar y cuantificar en términos monetarios los eventos y transacciones internas que afectan el patrimonio empresarial, al respecto se menciona el desgaste de los activos y la valoración de las distintas etapas de los procesos productivos, que junto a los eventos externos como la inflación y las devaluaciones afectan significativamente el valor del negocio. Eventos que son valorados y registrados por el sistema de contabilidad que produce y comunica el mensaje a los usuarios a través de los reportes impresos o por vía electrónica  utilizando para ello un lenguaje común entre la fuente de  origen y el usuario final.

Por lo antes expresado, es necesario que los emprendedores y los gerentes tengan la capacidad para diseñar el sistema de contabilidad como fuente de  información, tomando en cuenta, que cada documento generado debe estar a disposición de un usuario que necesita interpretarlo, por lo tanto, es importante que dicho sistema  reúna algunas características precisas, entre las que se destacan, considerar los requerimientos de información de cada usuario en particular y los canales a través de los cuales debe fluir la información;  así mismo, se debe vigilar la entrada de los datos, el procesamiento y los reportes de salidas del proceso una vez que el dato ha sido transformado en información. Ese flujo constante de información es indispensable para el control de las operaciones, para la elaboración de planes y proyectos  y lo más importante para la toma de decisiones a que se enfrentan los gerentes.

En otras palabras, la contabilidad recibe datos acerca de los hechos económicos del negocio, los interpreta, los clasifica, los selecciona, los procesa, los codifica adecuadamente y los transmite a los diferentes usuarios; este mecanismo es  el lenguaje con que habla el negocio y es fundamental para alcanzar las metas  empresariales en un vuelo más seguro. Este importante proceso conduce oportunamente a la frase: cuando hablan los negocios, los gerentes tiemblan.

 

Por Joel Alberto Torrez

 Bibliografía

Harvard Business Review. (1999). La Iniciativa Emprendedora. Ediciones Deusto S.A.  España.

Loaiza Cortés, C. A (1995). Contabilidad. Grupo editorial  Norma. Colombia.

Timmons j. y Spinelli S. (2007). New Venture Creation. Entrepreneurship for 21st Century. McGraw-Hill. 

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