En la costa de Ecuador hace calor. El espíritu emprendedor transforma el problema de uno en solución de otro. Así que un comerciante decide emprender trayendo ventiladores.

Sucede que antes de que usted pueda disfrutar del aire fresco del ventilador, el emprendedor sufrirá innecesariamente el acalorado laberinto de tramitomanía INENficiente del Estado.

En teoría, nuestros reglamentos técnicos son para velar por la calidad. En la práctica, la mayoría son absurdas trabas para bloquear el comercio y que emprender sea una calamidad.

Actualmente, un reglamento INENficiente manda a los fabricantes internacionales (aquellos que le venderían el ventilador al emprendedor ecuatoriano) a buscar algún laboratorio que certifique que sus productos cumplen con nuestro criollo invento de norma INENficiente.

El problema es que los fabricantes (marcas reconocidas que comercializan con EE. UU., Unión Europea, etc.) que ya cumplen con estándares de calidad mundial, no pueden exportar a Ecuador porque no cumplen con nuestros innecesarios trámites INENficientes, que obviamente, no se exigen en ningún otro lugar del planeta.

La especie de solución a este trámite INENficiente es que el emprendedor se meta la mano al bolsillo y financie la obtención de ensayos en –siempre que exista– un laboratorio local y luego obtenga un informe de rotulado para con estos documentos pedirle a un ente acreditado el certificado de conformidad del producto.

Y por su puesto, para cada modelo de ventilador que se quiera vender, el comerciante deberá presentar los documentos, siguiendo las INENficientes exigencias burocráticas.

Todo esta tramitomanía y papeleo puede llegar a costar alrededor de $1200 por modelo y es válida por solo un año. Aparte estarán los costos operativos y administrativos. Y como todo impuesto o traba, se afectará a todos, pero mucho más a los pequeños y medianos emprendedores. Cada minuto que el emprendedor pierde en tramitología, es un minuto que Ecuador deja de ganar en productividad e innovación.

¿Quién gana lanzando tanta INENficiencia con ventilador sobre toda la actividad comercial? Porque ventiladores es un microejemplo. El lodo de la tramitomanía INENficiente cae sobre un macrouniverso comercial de zapatos, pisos de cerámica, clavos de acero, ropa y un largo etcétera.

Tal vez por eso, según el Foro Económico Mundial, Ecuador se encuentra en el puesto 137 de 141 países en “prevalencia de barreras no arancelarias” (reglamentos INENficientes) del Índice de Competitividad Global. Tenemos más de 200 reglamentos. Doble de trabas que Perú, Colombia o Chile. Nos restamos competitividad.

Entonces, ya sea por ideología (proteccionista), inercia (burocracia no sabe otra manera) o intereses (cabildeo para evitar competencia), las trabas de la tramitomania INENficiente ahí siguen, prácticamente idénticas, desde el Gobierno anterior hasta el actual.

Más comercio es siempre más empleo. La Cámara de Comercio de Guayaquil propone soluciones técnicas a la tramitomanía INENficiente. Hay que mantener el control de calidad, pero de forma eficiente, sin proteccionismo ni discrecionalidad que se preste para cobrar por gestionar.

En sencillo, los reglamentos técnicos deben: algunos eliminarse, otros depurarse y en general homologarse. Chao a trabas imposibles de cumplir. Mejorar lo que realmente debe de existir. Uniformarnos con lo que ya funciona en el mundo. Que sea más fácil comercializar un simple ventilador. Y que no sea tan fácil lanzar sobre el comercio INENficiencia con ventilador.

 

Por Pablo Arosemena Marriott

Fuente: https://www.eluniverso.com/