Recientemente Gloria Álvarez lanzó un reto en sus redes sociales, con gran resonancia, como todo lo que ella hace. Anunció: “Le pago €10,000 mil Euros a quien pueda demostrarme que los seres humanos migran más a países con economías MENOS libres como Venezuela! o Nicaragua o África; que a economías más libres como Estados Unidos o Europa”. La idea era demostrar que la gente emigra, mayoritariamente y contra todo sentido común, a países de baja libertad económica. El ejemplo clásico sería si los balseros se van a EEUU o a Venezuela.

Alguien queriéndose pasar de listo, trató de utiliar el argumento de que hay personas (en lo individual y no de manera generalizada) que emigran a Arabia Saudita, país que no está entre los países con más libertad económica.

Ciertamente Arabia Saudita no está entre los mejores países de libertad económica, pero ni de lejos está entre los peores. Ese país se encuentra en el lugar 107 de 162 países en el más reciente Reporte de Libertad Económica del Instituto Fraser, la edición 2019.

Alguien familiarizado con dicho Índice sabe que éste mide rigurosamente cinco indicadores, que permiten tener una idea fidedigna de la libertad económica de cada país. Antes de revisarlos, solo recordemos que la libertad económica se mide en el Índice del 0 a los 10 puntos, donde un valor más alto indica un mayor grado de libertad económica, y un valor más bajo, por consiguiente, significa menor libertad económica. Veamos pues los componentes del propio Índice.

En el primer componente: Tamaño del gobierno, Arabia Saudita tiene una nota de 5.2/10.  Los subcomponentes que bajan fuertemente la nota son el alto gasto de gobierno y la fuerte presencia de empresas estatales. Recordemos que Arabia Saudita tiene un estado benefactor muy extenso. Por otro lado, en impuesto sobre la renta, Arabia Saudita no tiene impuesto sobre la renta personal. Es algo que pocos países presentan: Es algo bastante liberal tener cero impuesto sobre la renta.

En el segundo componente: Sistema legal, Arabia Saudita tiene una nota de 5.3.  En varios de sus subcomponentes Arabia Saudita tiene buena nota, como en la independencia judicial, la protección de los derechos de propiedad, la escasa interferencia militar en el sistema legal, la integridad del sistema legal… En la venta de bienes y raíces, Arabia Saudita es el mejor del mundo, ya que no cuesta hacer una transacción de bienes y raíces, y solo se requiere realizar dos trámites, los cuales se hacen en día y medio. Al respecto, ya quisiera México (o cualquier país latinoamericano) tener un sistema de catastro como el de Arabia Saudita: no habría fraudes inmobiliarios, algo que es una plaga en México. Del mismo modo, la policía en Arabia Saudita es bastante efectiva. La razón por la que este componente del sistema legal disminuye es por el índice de disparidad del género, ya que las mujeres no tienen la misma igualdad que los hombres. Este índice es ajustado por la disparidad de género.

En el tercer componente: Moneda Sana, Arabia Saudita tiene 8.9, comparable a cualquier país muy desarrollado, ya que hay buen manejo de las variables monetarias, tiene baja inflación, no hay manipulación monetaria y se permite a sus ciudadanos tener cuentas en divisas extranjeras. ¿En cuántos países de América Latina sus ciudadanos no quisieran poder tener tal posibilidad?

En el cuarto componente: Libertad de comercio internacional, Arabia Saudita tiene una nota de 6.3. Por un lado, el arancel promedio de nación más favorecida es de 5.9, que es relativamente bajo. Además, Arabia Saudita pertenece al mercado común del Consejo de Cooperación del Golfo que incluye a Bahréin, Emiratos Árabes, Kuwait, Omán y Qatar, lo que fortalece su posición de apertura comercial. Adicionalmente, Arabia Saudita no tiene tipo de cambio paralelo, lo que favorece las transacciones comerciales. Los subcomponentes que reducen el puntaje son las barreras y los controles de capital, y las restricciones a las inversiones extranjeras en algunos sectores. Como vemos, Arabia tiene apertura para el libre comercio, pero tiene serias restricciones a la inversión externa.

En el quinto componente, Regulación crediticia, laboral y empresarial, el puntaje es de 6.8, que también es un buen número. Los puntos débiles son los déficits presupuestales que absorben una parte importante del ahorro del sistema bancario (se entiende por la baja constante en el precio del petróleo).  En regulaciones laborales, hay flexiguridad, a la manera escandinava: los contratos temporales se pueden renovar varias veces y los contratos colectivos se hacen en su mayoría a nivel empresa. Por otro lado, sin embargo, hay restricciones en las horas de trabajo. Algo positivo es que no existe un servicio militar obligatorio. En cuestiones empresariales es fácil para los sauditas abrir una empresa y obtener los permisos de operación en un tiempo perentorio. Finalmente, ya que no hay impuesto sobre la renta, es muy fácil pagar los impuestos para las empresas y los individuos.

Para tener una mejor perspectiva, veamos la clasificación de los países árabes petroleros en el mismo Reporte de Libertad Económica 2019 del Instituto Fraser. Los países con más alta libertad económica son, en este orden, Bahréin (50), los Emiratos Árabes Unidos (61), Catar  (69), Omán (89), Arabia Saudita (107), Kuwait (114), Yemen (140), Iraq (153), Egipto (155), Argelia (159), Sudán (160) y Libia (161).

Arabia Saudita tiene trabajo que hacer en materia de libertad económica. Por ejemplo, debe reducir el rol de las empresas estatales, lograr una real paridad de género y permitir una mayor apertura a la inversión extranjera. Sin embargo, está mucho mejor que los países con más baja libertad económica de su área (de Yemen a Libia), que tienen graves problemas inflacionarios, impuestos mayores, sistemas legales corrompidos, enormes barreras al comercio, tipos de cambio paralelos, y violencia. Es importante ver las cosas en perspectiva.

En los países petroleros de la liga árabe hay un alto porcentaje de trabajadores extranjeros que vienen de la India, Pakistán, Filipinas, entre otros, incluso de América Latina. Los porcentajes de trabajadores extranjeros como parte de la población son Bahréin (52%) Kuwait (69.4), Omán (45.4%), Catar (89.9), Arabia Saudita (32.7) y Emiratos Árabes (88.5%). Como vemos en el caso de los países petroleros de la liga árabe: en general, son los países con mayor libertad económica que tienen una mayor presencia de trabajadores extranjeros.

Las características de estos países son que no hay impuestos sobre la renta, tienen estabilidad monetaria, gran apertura al libre comercio, mercados laborales flexibles, y buenas prácticas regulatorias. Hay todavía mucho que hacer en ellos, sobre todo en el sistema legal, para que exista una igualdad de género y una reducción de las empresas de estado. Sin embargo, Arabia Saudita, así como los países del Golfo, en general están mucho mejor que otros países de la misma zona, tales como Yemen, Iraq, Egipto, Argelia, Sudán o Libia.

Todos estos países (de Yemen a Libia) tienen un pésimo sistema legal, que no es independiente del poder político. Donde los militares intervienen abiertamente en la justicia. Donde la violencia socava todo el sistema legal. Adicionalmente, Egipto tiene altas barreras al comercio internacional. Argelia, Irak, Sudán y Libia ni siquiera son parte de la Organización Mundial de Comercio.  Yemen, Egipto, Sudán y Libia tienen graves problemas inflacionarios. Argelia, Irak, Libia son dominadas por carteles de empresas públicas y una burocracia corrompida. Como vemos, en estos países que tienen una libertad económica muy baja, hay poco crecimiento, un desenfrenado intervencionismo estatal, tensión, pobreza, emigración.

Pensamos que si logran demostrar a Gloria Álvarez que la gente arriesga su vida para ir a los países árabes de la más baja libertad económica, tales como Yemen, Iraq, Egipto, Argelia, Sudán o Libia, solo así Gloria Álvarez debería pagar. Pero en realidad pasa lo contrario: hay infinidad de refugiados e inmigrantes de todos los países citados que hoy mismo se arriesgan a ir en barcos y balsas a Europa o a donde puedan huir. Arabia Saudita es un hermoso oasis comparado con ellos. En tal sentido, el reto de Gloria sigue abierto, demostrando que la gente, en general, busca siempre mayor libertad económica, no menos.

 

Por Victor H. Becerra y Miguel A. Cervantes

Fuente: https://wikikeando.wordpress.com/

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