Lo expresado en este artículo es opinión de su autor; no necesariamente refleja la postura de Econintech.

Sembrar, es la manera más hermosa de amar la vida, esa acción no es otra cosa que dispersar la semilla en el suelo fértil para una posterior germinación y el aprovechamiento de lo cultivado; en esta acción el sembrador muchas veces utiliza sus propias manos o puede utilizar las herramientas necesarias, llegando inclusive hasta el uso de una sembradora mecánica para preparar la tierra, colocar la semilla y mantener el cuidado del cultivo hasta lograr la ansiada cosecha. Todo este proceso requiere de una  constante vigilia por parte del agricultor,  si realmente desea lograr el rendimiento óptimo del cultivo; en esa tarea necesita un conjunto de instrumentos para cada proceso de la siembra, los cuales  prepara con antelación tomando en cuenta los distintos factores que pueden afectar cada fase del ciclo del cultivo.

Al igual que en el proceso de cultivar la tierra, el educador de emprendimiento debe tomar en cuenta un conjunto de factores que pueden influir  en la correcta formación del aprendiz, para ello es necesario preparar con antelación una caja con las herramientas requeridas para abordar la noble tarea de formar los futuros emprendedores. De esto depende la mayor multiplicación de la semilla sembrada. Con base a  lo anterior, se afirma que el educador debe preparar la caja de herramientas para abordar los contenidos, tratando en lo posible de convertir el salón de clase en verdaderos espacios para la creatividad. La planificación adecuada de las distintas dinámicas no deja espacio para la improvisación, todo se prepara previamente.

Es por eso que llegado el momento, el educador selecciona la herramienta adecuada para cada ocasión, es más, esa  caja de herramientas nunca estará llena, un docente creativo siempre vivirá dispuesto a diseñar nuevos instrumentos, a modificarlos, a aceitarlos y a complementarlos para continuar con éxito su trabajo, esto le permite experimentar lo desconocido y  descubrir nuevos métodos y formas de enseñar, en otras palabras, es la única manera de crecer en la docencia.

Ahora bien, una caja de herramientas adecuada, representa junto a la creatividad, lo que marca la  diferencia que existe entre un educador tradicional y un educador emprendedor, este último nunca de ja de crear, tal como lo afirma Ramos Crespo (2010). Si bien es cierto,  no se trata de una caja mágica por sí misma, si se trata de uno de los recursos más valiosos para el docente emprendedor que intentará dar en el aula de clases lo más creativo de su ser y lo hará con tanta pasión que marcará la vida de sus estudiantes. Al abrirla se visualizará en ella un conjunto de materiales, como pegas, chinches, reglas, hilos, naipes, lápices, marcadores, colores, recortes, etiquetas, tacos de notas, entre otros, pero a su vez es necesario que contenga videos, documentales, películas, libros y casos de estudios para fomentar el debate continuo en el ambiente educativo. Cada uno de los instrumentos debe estar identificado, relacionado y asociado a las actividades que lo requieran, eso minimizará el margen de cometer errores en la utilización de los mismos.

Lo tratado anteriormente permite afirmar, que el educador que ha comprendido su propósito en la vida, no deja de crecer con la docencia y  no es repetitivo, por el contrario sabe observar  su entorno, puede mirar con ojo de águila  el ambiente, analiza y piensa en forma constante. Revisa en cada momento sus herramientas, las estudia, las modifica, las actualiza y lo más importante las utiliza en el momento preciso y en el lugar adecuado; pero a su vez, evalúa constantemente los resultados obtenido de la aplicación de cada una de ellas. Todo esto pasa a formar parte de su personalidad, de las cualidades que lo acompañan por la vida, del interés con que hace las cosas, de la influencia que ejerce su espíritu para mantener la autoestima y de esta manera cumplir con su proyecto de vida. De lo anterior se desprende la importancia que representa para un educador emprendedor el poder contar con una caja de herramientas bien definida y preparada para aumentar la cosecha. Y usted, ¿qué tiene en su caja de herramientas para la enseñanza del emprendimiento?

 

Por Joel Alberto Torrez

 Bibliografía

Harvard Business Review. (1999). La Iniciativa Emprendedora. Ediciones Deusto S.A.  España.

Ramos Crespo, M (2010). Educadores Creativos, Alumnos Creadores. Editorial San Pablo. Caracas Venezuela.

Timmons j. y Spinelli S. (2007). New Venture Creation. Entrepreneurship for 21st Century. McGraw-Hill.