Lo expresado en este artículo es opinión de su autor; no necesariamente refleja la postura de Econintech.

La creatividad puede ser definida como el hacer o crear algo que antes no existía, creando de la nada o aportando alguna cosa adicional  a la ya existente. De esta manera, la creatividad puede entenderse como la generación de una idea original y útil. Del mismo modo, puede considerarse como el proceso del pensamiento que ayuda a las personas a generar ideas nuevas. Esas nuevas formas de hacer las cosas, en muchos casos definen y caracterizan a las personas que rompen el molde, dejando de hacer lo que siempre se ha hecho  para buscar y encontrar nuevos caminos, nuevas rutas y nuevos horizontes.

Las definiciones de creatividad tratadas en el párrafo anterior, tal vez encajen en forma sustancial con las orientaciones que en materia de emprendimiento diera el profesor J. Timmons, en su “Symposium For Entrepreneurship Educators In Venezuela,” las cuales buscan llevar al docente hacia cambios constantes en la forma de educar, haciendo lo posible por que el educador salga de lo tradicional, sustituyendo los procesos de formación por nuevas estrategias pedagógicas, que logren conectar al educando con su mundo interior para tratar de descubrir el genio que habita dentro de la botella  de cada estudiante.

Ahora bien, a ese genio de la botella solo es posible descubrirlo si tiene la oportunidad de salir, si se logra  sembrar en el estudiante la pasión por el saber, haciendo que sea capaz de aprender por sí mismo, dejando siempre abierta la puerta para nuevos retos y nuevos desafíos. De este modo,  el norte de los docentes de emprendimiento debe enfocarse en minimizar el miedo a equivocarse y en perder el temor de cometer errores, para pasar a ver siempre en la enseñanza lo positivo, sin pensar si el educando iniciará o no alguna empresa, esa talvez no sea la tarea inmediata,  sino más bien convirtiendo el aula de clases en espacios motivadores y de creación constante para el crecimiento integral del ser.

Ahora bien, en el artículo anterior se hizo referencia a la  película “La Sociedad de los Poetas Muertos” protagonizada magistralmente por el actor Robbins Willians,  donde su personaje, el Profesor John Keating, en la enseñanza de la Literatura en la Academia Welton, cambia en forma creativa la manera  de enseñar la poesía desde que inició  las actividades, aún cuando estaba  en una preparatoria marcada por pilares y valores fundamentados como la tradición, el honor, la disciplina y la excelencia. Pero al profesor Keating nada lo detiene, llega tratando de extraer la médula de la vida en cada frase poética de los estudiantes, por eso rompe el molde y los reta con la frase “Carpe Diem”, aprovecha el momento. Los lleva a comprender una parte de la poesía: “Para que las vírgenes aprovechen el tiempo;” sale con el grupo  del aula de clase, los enfrenta a la naturaleza, con la vida misma y los motiva a crear desde el fondo del alma las inspiraciones más simples de la existencia.

Claro está, que un comportamiento como el del profesor Keating, tal vez exagerado en el drama, debe llenar de preocupación al personal  directivo de la preparatoria y al resto del personal docente de cualquier institución, sobre todo cuando éstos  se concentran en la transmisión de conocimientos por vía de  la memorización y de la repetición de textos bibliográficos. Por otra parte, no se puede afirmar que el comportamiento del personaje sea el modelo ideal, solo se muestra como ejemplo para analizar que existe siempre la posibilidad de encontrar nuevas forma de enseñar cuando se busca con afán y se crean nuevas estrategias para abordar la motivación por el aprendizaje y las ansias por descubrir el conocimiento.

Por último, es necesario aclarar, que no se trata de hacer de la pedagogía una marcada improvisación, no; tampoco se pretende ir siempre en contra del sistema existente, el docente de emprendimiento tal como lo planteara el Profesor Timmons, debe contar con el apoyo de las autoridades de la institución, dado que el reconocimiento es el mayor incentivo para los docentes que deciden romper el molde. El punto de partida tiene que ser el sitio de éxito del que va a delante. Aprendamos de cabeza ajena.

 

Por Joel Alberto Torrez

Bibliografía

Lambing, P y Kuehl Ch. (1998). Empresarios Pequeños y Medianos. Person yPrentice Hall. México. 

Timmons j. y Spinelli S. (2007). New Venture Creation. Entrepreneurship for 21st Century. McGraw-Hill. 

Ramos Crespo, M. (2010). Educadores Creativos, Alumnos Creadores.Ediciones San Pablo. Caracas Venezuela.