La nación con las mayores reservas comprobadas de petróleo del mundo sigue siendo importante pero por las razones equivocadas.

Para el 2020 los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), unida ahora a otros países productores liderados por Rusia, esperan una caída en la demanda de crudo como consecuencia de un estancamiento de la economía global. En medio de este escenario Venezuela juega un rol clave por el estado de su industria petrolera, pues la caída en su producción es una buena noticia para el resto de los estados miembros del otrora poderoso cartel.

En la última reunión de la OPEP, que se celebró este jueves en Abu Dhabi, países como Rusia, Nigeria e Irak hicieron nuevos votos para cumplir con los compromisos de recorte de la producción petrolera que habían sido acordados previamente y que estas naciones han ignorado. Arabia Saudita, quien ejerce como líder del grupo, es el país que ha hecho mayores recortes en la extracción pues es a la vez el que más se afecta con la caída de los precios.

Los saudíes han recortado tres veces más su producción de crudo de lo inicialmente acordado para mantener un precio internacional que circula alrededor de los 60 dólares. La expectativa de demanda que la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés) estima para el petróleo de los países de la OPEP caerá en 1,4 millones de barriles diarios para el primer cuatrimestre de 2020 en comparación con lo producido por el grupo en agosto de 2019 lo que necesariamente obligará a mayores recortes.

Pero mientras la OPEP recorta, países que no están afiliados y no están comprometidos con el grupo pueden incrementar su producción y la producción de petróleo de esquisto en EE.UU. continúa rompiendo récords.

En este escenario el impacto de la caída de la producción de crudo en Venezuela toma gran importancia, tanto así que algunos analistas señalan el fenómeno como uno de los factores que permitirá precios del petróleo balanceados para el próximo año pues se espera que el declive de la extracción se profundizará en los meses por venir tal como ha ocurrido durante los últimos años en la nación suramericana.

En el último reporte entregado por la OPEP, se contabilizó que la producción de crudo en Venezuela se redujo un 5,7% entre julio y agosto del presente año lo que significan 43.000 barriles diarios menos para un total de 712.000 bpd. Venezuela azotada por la crisis y una industria petrolera afectada por la corrupción, la inexperiencia y castigada por sanciones no parece capaz de revertir esa tendencia en la reducción de la producción.

Con información publicada por Bloomberg.com y Globovision.com

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