Una vez leí que para todo artículo que tiene una pregunta como título, la respuesta es siempre no.  Pues tiene razón, en este caso cumplo esa regla y la respuesta es no.

Y la respuesta es no porque como ya expliqué en artículos anteriores, la cantidad de bitcoins está limitada a 21 millones de unidades. Y esto no es una cuestión técnica sino de demanda de mercado. Por poner un ejemplo muy simple, si Apple en la siguiente actualización de sus teléfonos móviles saca un calendario donde el mes de agosto tenga 22 días y el mes de septiembre 39, y no por error sino pretendiendo con ello cambiar de forma real y efectiva el número de días de ambos meses, ¿Qué éxito podría tener? Evidentemente ninguno, nadie querrá usar ese calendario.

En el caso de Bitcoin, si existe realmente una demanda por parte del mercado de una moneda cuya cantidad de unidades sea limitada, pasará lo mismo. Si esto es así, estoy convencido de que llegará el día en que nos parezca igual de absurda la idea de un agosto con 22 días como la idea de que Bitcoin pueda tener más de 21 millones de unidades.

La tecnología, ya sea un software de calendario de Apple o los algoritmos de cifrado o consenso de Bitcoin, está al servicio de lo que el mercado demanda, no al revés. Una versión de Bitcoin que no satisfaga lo que el mercado demanda acabará por ser ignorada.

Este tipo de “ataque” no es distinto en esencia al que en innumerables ocasiones han perpetrado los gobernantes emisores de moneda pretendiendo hacer creer al mercado que una moneda hecha de aleación con el 90%, 70% o el 0% de oro sigue siendo igual de valiosa que el oro puro. No, el mercado siempre se dio cuenta más pronto que tarde de que el gobernante envilecía la moneda.

Por tanto, si esta vía de ataque no fuera posible y teniendo en cuenta que un banco central tiene una gran capacidad para emitir moneda, ¿podría comprar todos los bitcoin en circulación ahora que aún no resulta demasiado caro? Desde luego lo podría intentar, pero la consecuencia inmediata de emplear una cantidad ilimitada de un bien (dólares o euros) para perseguir a una cantidad limitada (bitcoin) será que el precio se dispare.

Y con ello financiaría a las personas que están apoyando y desarrollando Bitcoin, en este caso a todos los agentes que tengan intereses en Bitcoin, ya sea porque poseen bitcoin, porque venden servicios relacionados con Bitcoin o porque son programadores que conociendo bien su potencial la mantienen en sus carteras y contribuyen a su mejora con sus desarrollos.  Además, muchos de estos programadores, junto con otros muchos simpatizantes, no venderán hasta que Bitcoin capitalice lo mismo que todo el oro en circulación, porque equivocados o no están totalmente convencidos de que el papel de Bitcoin en el sistema monetario-financiero en un futuro no muy lejano va a ser, como mínimo, equiparable al que ahora mismo desempeña el oro.

Tal y como relata Andreas Antonopoulos en uno de sus últimos vídeos, podemos tomar como modelo la fracasada estrategia de la guerra contra las drogas que se inició en los años 70.  Al limitar la oferta del producto, en este caso artificialmente al reforzar su prohibición, su precio se disparó y eso financió a los que producían drogas, ya que pasaron a poder venderla con un margen muy superior a sus costes de producción. Y dado que era un producto prohibido, sus productores quedan limitados a aquellos a los que no les importa saltarse las leyes. Es decir, el resultado de la estrategia no fue otro que financiar generosamente a los criminales.

En conclusión, es más que probable que el intento de comprar todos los bitcoin en circulación saliera el tiro por la culata porque precisamente estarían financiando a aquellos que tienen la capacidad y el conocimiento para hacer que Bitcoin sea más Bitcoin todavía. Es decir, que pase a ser más segura, descentralizada e incluso más fácil de almacenar y utilizar.

No creo que volvamos a tener un buen dinero hasta que se lo quitemos al Gobierno de las manos, es decir, no podemos quitárselo violentamente, todo lo que podemos hacer es introducirlo astutamente de tal forma que no lo puedan parar.

F.A. Hayek, 1984

 

Por Manuel Polavieja.

Fuente: https://www.juandemariana.org/

 

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