Antes de responder a la pregunta planteada, es conveniente revisar el significado de emprender. Pues bien, según el Diccionario de la Real Academia Española, emprender significa acometer, iniciar una acción o empresa de cierta importancia.

Con cierta frecuencia se observa el inicio y cierre prematuro de negocios que ofrecen productos, bienes y servicios; en tales situaciones, nos preguntamos ¿qué pasó?  Excluyendo factores no controlables por el emprendedor, se hace necesario mencionar, primordialmente, dos variables que se deben considerar al pensar en emprendimiento, sea éste pequeño o grande, para asegurar su éxito y no vivir situaciones como la planteada al inicio del párrafo. Dichas variables se refieren a la persona emprendedora y a la idea de emprendimiento.

¿Qué cualidades debe tener la persona emprendedora? Debe ser una persona orientada al logro, con determinación, poder de decisión, dispuesta a enfrentar retos que representan acciones difíciles, pero logrables, que significan para él, crecimiento personal, profesional y económico. Al examinar la idea a desarrollar, el emprendedor se evalúa en función de los conocimientos, capacidades, destrezas y habilidades requeridas para su ejecución. Si observa deficiencias en alguno de estos aspectos, no se desanima ni se complica la existencia. Busca cómo superarlas. Esto lo hace obteniendo información apropiada, realizando cursos de ser necesarios, solicitando orientación de expertos, entre otras actividades. Al cubrir sus limitaciones, sabe que está asegurando un buen porcentaje de éxito al desarrollar esa idea que le ha ganado su atención, sus pensamientos y sentimientos. En otras palabras, esa idea que se ha convertido en el estímulo, es la energía que lo mueve a la acción.

¿Qué cualidades debe reunir la idea de emprendimiento? La idea de emprendimiento debe materializarse en un producto, bien o servicio a ofrecer a una clientela potencial. Debe ser importante o relevante, no cualquier cosa simple; realista en el sentido de responder a alguna carencia, necesidad, anhelo de una colectividad; factible de ser lograda en un tiempo establecido y con los recursos materiales y humanos disponibles y sobre todo provocar una conexión mental y sentimental con el emprendedor.  Al ofrecer el emprendimiento, se espera que su calidad le permita competir en el mercado, de existir productos, bienes o servicios similares. Es conveniente comentar que un emprendedor motivado al logro se esmera en ofrecer artículos y servicios de alta calidad y eficiencia.

Algunas personas se preguntarán cómo obtener una idea de emprendimiento relevante y realista. La recomendación es: en su domicilio, área de trabajo o donde estudie observe, haga visitas, entrevistas, aplique encuestas y use otras estrategias que le permitan determinar carencias y necesidades que puedan ser atendidas.

Recientemente, participé en un taller con jóvenes universitarios, donde el objetivo era identificar una idea de emprendimiento que respondiera a alguna necesidad o carencia en su decanato. Tomando en cuenta su propia experiencia y usando algunas estrategias mencionadas en el párrafo anterior, se organizaron en equipos de cinco personas, para un total de ocho  y trabajaron  en el aula, durante tres sesiones de noventa minutos. En la tercera sesión, previa presentación pública, cada equipo evaluó la idea de los demás, excepto la propia, en función de la claridad en la presentación, relevancia, realismo y factibilidad de logro. Esto se tradujo en una clasificación de primero a octavo lugar. Es necesario comentar que todas las ideas respondían a una necesidad, algunas más apremiantes de atender que otras y factibles de lograr a corto, mediano y largo plazo. Al examinar la idea que ocupó el último  (octavo) lugar, el propio equipo comentó su duda en abordar esa idea, pero al final lo hicieron. Esto hizo reflexionar al grupo, haciéndoles notar lo necesario que es el enamoramiento con la idea. Si ésta no les convence, si no les gana su atención, su mente, su emoción no los motivará lo suficiente para desarrollar la idea con entusiasmo, dedicación y excelencia. Mejor no asumirla y pensar en otra  alternativa de emprendimiento.

Esta experiencia fue muy gratificante para  los dos facilitadores y participantes quienes trabajaron con dedicación, no sólo en el aula sino también fuera de ella, para completar y compartir su idea de emprendimiento. Experiencias como ésta, algunas auspiciadas por Econintech y desarrolladas por un grupo de profesores universitarios, se están promoviendo en los diferentes niveles educativos y en la comunidad en general.

El hacer, el ocuparse, el emprender debe ser una actividad impulsada desde el hogar, la escuela, la sociedad. El amor por el trabajo se debe  sembrar desde la infancia. Un país será próspero en la medida que sus ciudadanos se preparen para ejercer alguna profesión, arte, oficio o emprendimiento. Esto les dará bienestar, seguridad, independencia, entre otros aspectos. En estos momentos, los venezolanos necesitamos salir adelante. Cómo? Ocupándonos,  laborando, emprendiendo como alternativa, en caso de tener un trabajo fijo. De esta forma, al estar ocupados cuidamos la salud mental y obtenemos una ganancia monetaria extra, para cubrir algunas necesidades básicas que el salario no permite atender. No podemos esperar que el político, el gobernante de turno, la ayuda extranjera solucione nuestros problemas. Somos nosotros los responsables de solucionarlos.

¿Qué se necesita para emprender?   Una alta motivación  para el trabajo y una relevante, realista y factible idea de emprendimiento.

 

Por Dra. Neley Rueda.