Lo expresado en este artículo es opinión de su autor; no necesariamente refleja la postura de Econintech.

Según el evangelio de Mateo, Jesús de Nazaret dijo una vez: “No hay profeta sin honra sino en su tierra y en su casa,” esto con el propósito de aclarar la incredulidad de sus palabras en su propia tierra y en su misma gente. El contenido de este versículo sirve de inicio para hablar del futuro de los negocios establecidos en el hogar en cualquier lugar del mundo, como una gran oportunidad para que los pequeños emprendedores puedan dar solución a uno de los  más grandes dilemas que enfrentan cuando andan en la búsqueda de un lugar para el inicio de las operaciones.

En ese orden de ideas, Robbin y Couter, afirman que el mundo de los negocios cambia constantemente, como ejemplo se ubican en el año 1776, cuando Adam Smith publicó Las Riquezas de las Naciones en el cual se plantea la división del trabajo y la especialización laboral como una herramienta para aumentar la productividad, años más tarde, la revolución industrial, con base en estos principios universales de la administración, cambia significativamente los procesos productivos, transformando drásticamente los pequeños negocios artesanales establecidos en el hogar por grandes fábricas y zonas industriales que orientaron el rumbo de la humanidad hacia los sistemas de producción masivo en todo el mundo.

Sin embargo, de acuerdo a lo planteado por Lambing, investigaciones recientes parecen indicar un marcado renacimiento de los negocios caseros. La economista Katryn Stafford afirma en sus investigaciones, que los  negocios establecidos en el hogar en los Estados Unidos de América contribuyen con el 4,4 % del producto total de las empresas y llegan a alcanzar hasta un 9 % de las ventas brutas en ese importante país. Este giro a la inversa de la historia empresarial obedece en primer lugar a las facilidades introducidas por la revolución electrónica y al uso de la computadora en la relación laboral que facilitan estas actividades de trabajo  desde la casa para cumplir con el trabajo a muchos Kilómetros de distancia.

Del mismo modo, las grandes corporaciones, en busca de una mayor rentabilidad, han efectuados despidos importantes que obligaron a muchas personas a mejorar su situación económica a través del auto-empleo, específicamente los negocios de servicio como los diseños gráficos, asesorías especializadas, el cuidado de niños, estudios dirigidos, diseño de publicidad, entre otros. Lo anterior hace  que muchos emprendedores planeen comenzar su nuevo negocio en el hogar, aun cuando en numerosas ocasiones  encuentran en sus comunidades una marcada resistencia debido a que la propiedad inmueble suele establecer los usos específicos del suelo: residencial, comercial, industrial y agrícola.

Si bien es cierto, el hogar  representa una gran oportunidad para evitar gastos de arrendamiento del local, que puede resultar muy elevado al comienzo, también es que los emprendedores  establecidos en el hogar o de tipo casero deben ser capaces de tolerar el aislamiento al que suelen enfrentarse, ser  muy disciplinados en su rutina de trabajo  y tomar en cuenta el efecto que el nuevo negocio puede traer sobre la vida de los miembros de la familia. Además, deberán tener siempre presente las molestias que pueden ocasionar a las comunidades, que han ocasionados las prohibiciones de los negocios caseros en muchos lugares del mundo; entre esas molestias se citan: generación de humo y gases tóxico, el alto ruido, la generación de desechos, consumo excesivo de  agua, malos olores y la  atracción de insectos, que pueden traer reclamos  hasta lograr la prohibición definitiva del funcionamiento.

Por último, los empresarios que deseen utilizar el hogar como base inicial para el lanzamiento del negocio deben tomar en cuenta los aspectos relacionados con los servicios públicos dado que  en muchas ocasiones los hogares no están equipadas en forma eficiente con los requerimientos del nuevo negocio, viéndose limitados  por la electricidad y el cableado del hogar en relación al uso de maquinarias, la protección de los bienes del negocio en relación a las normas para las palizas de seguro y los permisos que requiere el negocio para su funcionamiento en relación con las ordenanzas de la municipalidad respectiva. Ahora la pregunta para los emprendedores: ¿Puede ser usted un profeta con honra en su propia casa?

 

Por Joel Alberto Torrez.

 Bibliografía.

Lambing, P y Kuehl Ch. (1998). Empresarios Pequeños y Medianos. Person y Prentice Hall. México. 

Robbin, S. y Coulter, M. (2010). Administración. Prentice Hall. Pearson. Mexico.

Vainrub, Roberto (2010). Convertir sueños en realidades.  Ediciones IESA. Caracas.