Al leer el artículo ¿Por qué ser Liberal? Del Dr. Palmer(1), me remonté a las etapas tempranas de mi niñez cuando nuestra familia se esforzaba en cultivar en nosotros la semilla de los valores, tales como, la responsabilidad, el no mentir, no robar, no matar, no golpear ni utilizar palabras ofensivas entre nosotros, el no utilizar artículos personales, ni vestuarios sin el permiso de su propietario, respetar a las personas, aún las más humildes, sin distingos de clase social, nacionalidad, raza, religión o sexo, pues ante los ojos de Dios todos somos iguales. Todas estas enseñanzas y actuaciones significan respeto a uno mismo y a los demás y las ubico en lo que el Dr. Palmer califica como comportamiento ciudadano y liberal. Así es que, sin saberlo, nuestra conducta familiar puede catalogarse como liberal, aun cuando nuestros abuelos, padres y demás adultos se consideraran  social cristianos.

¿Qué significa ser liberal? Ser liberal significa no sólo respetar el derecho de los demás, sino defender los derechos propios y los de las demás personas. Acá insisto en que es difícil practicar estas conductas, si desde el hogar no se ha sembrado esta semilla de los valores. Es allí, donde los adultos de la familia velan por el respeto de los chicos hacia sus padres, hermanos y demás personas, cuidan que se realicen trabajos en cooperación con otros miembros de la familia dentro de un clima de paz y armonía. Con estas semillas comienzan a cultivarse conductas civilizadas, conductas de buenos ciudadanos, quienes al ser necesario, van a luchar por sus derechos y los derechos de los demás, por su libertad y la de sus semejantes. A partir de estas conductas se crean ambientes para unir voluntariamente esfuerzos, para lograr objetivos comunes que lleven al progreso, bienestar y felicidad.

¿Cómo lograr ese progreso, bienestar o felicidad tan anhelada por todo ser humano? ¿Será que se puede obtener a través de ayudas, donaciones o regalos? La respuesta es un no rotundo. Las donaciones y las ayudas alivian algunas necesidades momentáneamente, más el depender de ellas no favorecerá el progreso, el desarrollo y mucho menos la creación de riqueza.

Debe quedar claro que la riqueza, como dice el Dr. Palmer, la generan personas libres, que se unen voluntariamente y realizan todas las actividades de crear, inventar, ahorrar, comprar, vender e invertir sobre la base del respeto mutuo y respeto a la propiedad. Todas estas actividades deben estar protegidas por leyes, normas bien claras que les permitan realizar intercambios comerciales, tanto nacionales como internacionales.

Para ello, se necesita un Estado que proteja al individuo contra el robo y la violencia, que proteja la vida y la propiedad privada, que no imponga trabas arancelarias u otro tipo de barreras para importar y exportar. En lugar de esto que permita el libre comercio, el cual a la larga favorecerá a la mayoría de la población.

Si no existen estas condiciones se estará en presencia de países con poca posibilidad de progreso, países con una producción que no cubre la demanda interna, países gobernados por regímenes autocráticos, socialistas, comunistas, o como se le quieran llamar. Que se sepa, en ningún país del mundo, los gobiernos de esta naturaleza, han logrado generar riqueza, más bien han acabado con ella. A estos se les facilita repartir la riqueza de otros, lo que no es de ellos, para lograr “igualdad social”. Una igualdad que significa igualdad de pobreza, de necesidades, de limitaciones, entre otros. Caso específico mi querida patria Venezuela, donde se han visto forzados a emigrar millones de venezolanos, en busca de calidad de vida para ellos y para sus familiares que quedaron en el país. Esto representa una gran pérdida de recursos humanos, pues un alto porcentaje son egresados universitarios con alto nivel académico en las diversas áreas del quehacer humano, técnicos y personas capacitadas en diversos artes y oficios.

Nefastas experiencias como ésta, justifican luchar por un Estado de derecho, en el que el poder tenga límites, en el que haya derecho a la libertad, a la vida y a la propiedad, en el que se respeten los derechos de todos por igual. Sólo así habrá paz, armonía y grandes posibilidades de progreso, desarrollo y creación de riqueza. ¿Quién no quiere esto para su país?

¡Gracias, Dr. Palmer! Su artículo abrió mis ojos. Me declaro libertaria.

 

Por Dra. Neley Rueda.

Referencias

(1) Tom Palmer. 2013. “¿Por qué ser Liberal?” pp 8-19 en ¿Por qué la Libertad? Tu vida. Tus elecciones. Tu futuro. Libro editado por Tom Palmer y traducido al español por Econintech. Venezuela 2018.