De seguro al ver las fotos de países como los nórdicos, de New York, Londres y Australia nos preguntamos ¿qué hace que estos lugares sean prósperos? y cuando vemos fotos de Cuba, Venezuela y Bolivia nos preguntemos ¿a qué se debe tanta pobreza? Bueno, sin duda alguna obedece a varios factores, entre ellos el grado de libertad económica.

El hecho de que las economías que permiten la libre asociación, donde las leyes laborales no estrangulan a las empresas, no existe el control de precios, ni los “corralitos”, permite que entre comerciantes y consumidores puedan intercambiarse bienes de valor de una manera mucho más fácil, movilizando la economía de estos lugares.

Sin embargo, cuando por medio de regulaciones se intenta controlar el libre proceso de oferta y demanda los resultados son distintos, vemos como aumenta la escasez de los productos, se crean mercados negros en los que los productos triplican sus precios, la inflación aumenta de manera alarmante y no solo caen los salarios sino además la oferta laboral.

No hay que ir muy lejos para comprobar lo que estamos afirmando, por ejemplo Chile ocupa el puesto 20 en el índice de libertad económica, lo cual no quiere decir que en dicho país no exista pobreza, pero sin duda sus habitantes tienen una calidad de vida mucho mejor y más estable que en Venezuela, país que ocupa el puesto 179, solo superado por Corea del Norte.

El socialismo, como variante del intervencionismo solo ha logrado propagar la miseria y la represión, sin duda alguna, el libre mercado no solo nos permite obtener mejores productos, a un precio accesible y sin trabas, sino que además nos permite ser dueños de nuestro propio trabajo y es más fácil defender nuestras libertades civiles en este contexto.

 

Por Daniela Araque.

 

Fuente: https://atlas.org.ar/