El régimen de Nicolás Maduro ordenó en la tarde del martes a la Guardia Nacional retomar El Helicoide, uno de los mayores centros de detención de presos políticos de Venezuela, luego de que sus instalaciones fueran tomadas por los prisioneros.

Al momento de la redacción de este despacho, se desconocía si los agentes de la Guardia Nacional habían logrado recuperar el control del centro, pero organizaciones que velan por los derechos humanos expresaron preocupación sobre el uso de gases lacrimógenos para aplacar el motín debido a la muy mala ventilación que existe dentro de las instalaciones.

Mensajes grabados desde el centro de detención operado por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) informaron que los presos políticos habían decidido unirse a los reos comunes para protestar por las condiciones infrahumanas a los que son sometidos y las constantes violaciones de los derechos humanos.

Los testimonios recogidos el martes apuntan que el motín comenzó luego que dos agentes del Sebin propinaran una brutal golpiza a uno de los prisioneros, desfigurándole el rostro.

“Este es El Helicoide, tenemos esto tomado por los muertos aquí adentro, y por los menores de edad que aquí todos los días son torturados, porque hoy casi matan a otro compañero por órdenes de uno de los funcionarios”, declaró uno de los presos políticos desde adentro del recinto.

“Están lanzando bombas lacrimógenas y están disparando contra nosotros aquí adentro. Estamos pidiendo la presencia del fiscal general para que llegue a este lugar. Hasta tanto, no vamos a ceder, así nos maten”, agregó el mensaje de voz.

El Helicoide alberga alguno de los más importantes presos políticos del país, incluyendo alcaldes de la oposición y el ciudadano estadounidense Joshua Holt, 25, quien fue arrestado en Caracas después de haberse casado con una ciudadana venezolana y es acusado de terrorismo por el régimen de Maduro.

Según testigos que se encontraban afuera del centro, cerca de un centenar de agentes de la Guardia Nacional ingresaron al lugar.

La presidenta de la ONG Venezuela Awareness Foundation, Patricia Andrade, que vela por los derechos de los presos políticos en Venezuela, expresó preocupación por el uso de gases lacrimógenos.

“Ellos se encuentran en zonas donde no hay ventanas, ahí casi no hay ventilación. Si les tiras unas bombas, los ahogas”, señaló.

El Helicoide alberga alrededor de un centenar de presos políticos, incluyendo estudiantes menores de edad que fueron arrestados durantes las manifestaciones del año pasado, explicó Andrade.

Algunos de los prisioneros llevan años allí, aún cuando en realidad el Helicoide está diseñado para detener brevemente a personas detenidas durante los procesos de investigación. Algunos detenidos no han llegado a ser presentados en la corte.

Las cárceles venezolanas, conocidas alrededor del mundo como verdaderos infiernos en la tierra, han sido el centro de frecuentes motines que trágicamente han terminado con decenas de muertos.

En marzo, cerca de 70 prisioneros perdieron la vida en una cárcel ubicada en la Ciudad de Valencia, tras producirse un incendio durante un motín.

Por Antonio María Delgado