Hugo Faría, consultor de Investigación y Política Superior de Econintech, defendió que solo la libertad monetaria generaría la estabilidad, credibilidad y confianza necesarias en la economía venezolana para emprender reformas que generen eficiencia y productividad. “La queremos porque es el mecanismo que resguarde mejor el fruto del trabajo de las familias”, dijo.

El economista venezolano, profesor de la Universidad de Miami, sostuvo un segundo encuentro en el programa CNN Dinero con el periodista Xavier Serbia para discutir la política monetaria que necesita Venezuela para superar la crisis.

Serbia planteó la posibilidad de que Venezuela recurriera a una caja de conversión monetaria y establecer una paridad de uno a uno entre el bolívar (u otra moneda local) y el dólar. Serbia se refirió al empleo de este recurso hecho por Argentina durante la década de 1990 y que en principio cumplió con el cometido de frenar la hiperinflación.

“En países de gran debilidad institucional como Venezuela, o Argentina, se necesitan fórmulas más poderosas que una caja de conversión. Generaría mucha más credibilidad la libre circulación del dólar y el euro”, alertó Faría.

Explicó que mantener una moneda local deja abierta la posibilidad de que se pueda devaluar lo cual afectaría la confianza en la economía venezolana y la capacidad del país para captar inversiones y crear condiciones que generen una economía competitiva, advirtió el economista.

No al modelo argentino

El fracaso del experimento argentino de convertibilidad se debió precisamente a eso, sostuvo Faría. “El problema de Argentina es que Brasil devaluó y eso afectó negativamente las exportaciones argentinas. Cualquier otro país, de verdad eficiente, habría exportado a otro lugar. Pero la ineficiencia de la economía argentina no era sino una consecuencia de la falta de credibilidad en el esquema de paridad cambiaria. La gente esperaba devaluación y eso fue lo que hicieron y ocurrió el corralito”, dijo.

El sector agro argentino, agregó Faría, durante los años 90 no logró capitalizarse para exportar con mayor eficiencia y esto sucedió en parte debido a la existencia del peso, argumentó Faría. La gran deuda adquirida por el Estado también fue un factor determinante en el fracaso de la convertibilidad argentina, apuntó por su parte el conductor del espacio, Xavier Serbia.

En el caso de Venezuela, Faría destacó que el contar como petróleo como principal producto de exportación garantizaría un flujo importante de dólares que impediría generar un déficit en la cuenta corriente.

¿Cuál es el mejor modelo? Ecuador vs. Panamá

Puesto a escoger entre los ejemplos ecuatorianos y panameños, Faría también señaló que el modelo a seguir en política monetaria es Panamá antes que Ecuador es Panamá. “Es un caso digno de estudio”, dijo.

“En Panamá vemos que circula el dólar, pero los panameños pueden hacer depósitos en cualquier moneda en los bancos locales. No tienen reservas internacionales. No tienen prestamistas de última instancia, por lo que los banqueros deben ser prudentes y conservadores. Tampoco existe un aseguramiento a los depositantes por lo que los usuarios son vigilantes del comportamiento de la banca. En estas condiciones Panamá no sufre las mismas crisis financieras que el resto de Latinoamérica”, afirmó Faría.

Faría, subrayó que una de las razones para insistir en la libertad monetaria es porque se trata de una política altamente incluyente pues garantiza que todos tengan acceso a monedas como el euro o el dólar, lo que a su vez también genera cambios institucionales de inclusión.