Panem et circenses (literalmente «pan y circo») los políticos romanos visualizaron un plan en 140 a. C. para ganar los votos de los pobres; al regalar comida barata y entretenimiento, los políticos decidieron que esta política de «pan y circo» sería la forma más efectiva de subir al poder. El poeta romano Juvenal hace referencia a la práctica romana de proveer trigo gratis a los ciudadanos así como costosas representaciones circenses y otras formas de entretenimiento como medio para ganar poder político a través del populismo. Julio César mandaba distribuir el trigo gratuitamente, o venderlo muy barato, a los más pobres, unos 200.000 beneficiarios. Tres siglos más tarde, Aureliano continuaría la costumbre repartiendo a 300.000 personas dos panes gratuitos por día.

Tras la caída del imperio romano, la edad media mantuvo ciertos entretenimientos sin tantas pompas en los circos o coliseos, por lo general se realizaban al aire libre en patios contiguos a los castillos o fortalezas medievales y se le denominaban “Justas” la diferencia era la reglamentación, menos sangrientas y solo tomaban parte caballeros y nobles. Pero el principio era el mismo…tratar de entretener a los súbditos de la realidad política que les rodeaba.

Durante el renacimiento la acción populista se basaba en arrojarles pan a las multitudes desde carretas para aplacar los ánimos y el hambre en cierta medida tras los abusos de la nobleza, de no ser efectiva dicha acción, se tomaban medidas más fuertes como reprimir, apresar  a los alborotadores, apresarles, torturarles, juzgarles por traición al Rey y ahorcarles. Esto conllevo a la famosa Revolución Francesa en el siglo XXVII, donde se le pago de igual manera a la monarquía y condenándoles a la guillotina para acabar con ellos en Francia para siempre, hasta la llegada de Napoleón y su auto coronación como emperador años más tardes. Durante los siglos XVIII y el XIX, en muchos países del mundo se sustituyó el pan por licor y  el circo iba desde peleas de animales (perros y gallos mayormente) a las de seres humanos, así como rodeos y circos de atracciones y timadores, cuyas entradas eran costeadas en gran parte por aspirantes políticos.

En el caso de Venezuela, se tienen referencias muy claras en la época del General Juan Vicente Gómez, quien en fechas patrias mandaba a matar reses, ponerlas a asar, para posteriormente repartirlas entre los ciudadanos.

Tras la caída del General Marcos Pérez Jiménez, los gobiernos de AD y COPEI, quienes se alternaban cada quinquenio el poder utilizaron con habilidad esta práctica populista, lo primero generar empleados públicos en exceso para dar pan sin importar la carga económica al propio estado, la repartición de techos de zinc para la fabricación de ranchos, venta de productos de primera necesidad subsidiados como leche o harina y el circo de dichos gobiernos se basó en entretener con deporte, televisión y eventos de belleza a los ciudadanos.

Pero quien le dio más auge a dicha práctica fue Hugo Chávez, con las Misiones Sociales, comenzó a dar becas, títulos sin ningún esfuerzo, casas de alimentación, dinero a madres e hijos del barrio sin trabajar, redes de supermercados Mercales, Pdvales y Bicentenarios y el circo ha sido constante: guerra contra la oligarquía, guerra contra la cadena de televisión RCTV, guerra contra los Yanquis, paro petrolero entre tantos otros. Y aún sigue su sucesor Nicolás Maduro, guerra económica y el pan se ha limitado a una bolsa de comida denominada CLAP. Todo ello para distraer a los ciudadanos de robos agravados a la nación y las sanciones por parte del Departamento de Estado Norteamericano de sancionar a funcionarios y sus testaferros bloqueando bienes y cuentas mil millonarias de altos funcionarios civiles y militares en dicho territorio aunado al hecho de la vinculación de la pareja presidencial con delitos de narcotráfico donde dos de sus sobrinos fueron condenados a 18 años de prisión tras ser atrapados por la DEA.

En los gobiernos autoritarios o dictatoriales,  que usan el populismo al estilo <pan y circo> hay un común denominador: corrupción y caídas por la explosión social. Y a este gobierno ya se le acabó la plata para montar el circo y no tiene empresas para sacar el pan. Así que el reloj dice: tic tac, tic tac y está a punto de una bomba activar. 

Por Rafael Díaz Cuello.

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