Mientras Venezuela se hunde en una catástrofe económica y en consecuencia humanitaria sin precedentes en la región, muchos plantean que el actual sistema económico regido por un estado hipertrófico corrupto e ineficiente puede ser bien administrado si se pone en “manos correctas”. Otros, como el economista Steve Hanke, de la Universidad John Hopkins (Baltimore, EE.UU) hacen propuestas más concretas y que si apuntan a un cambio profundo. Hanke propone que la salida a los problemas de Venezuela es la dolarización.

 

En un artículo publicado en Forbes.com, titulado “Detengan la espiral de muerte en Venezuela. Dolaricen ahora”, Hanke presentó un modelo de ley para regir un proceso formal de dolarización de la economía venezolana. Una economía que de manera espontánea se ha ido dolarizando como una respuesta a la hiperinflación que impacta a toda la población, en especial a los más pobres.  La idea también ha ido ganando terreno en la opinión públican y una buen aparte de los venezolanos está de acuerdo con abandonar el bolívar y  dolarizar el país

¿Por qué dolarizar?

El economista explica en su artículo que la dolarización es una forma comprobada de estabilizar la economía de un país. Aquellos que dolarizan  tienen menor inflación y mayor estabilidad.

“Los países que están oficialmente dolarizados producen índices de inflación más bajos y menos variables y tasas de crecimiento más altas y estables en comparación con los países que tienen bancos centrales que emiten monedas domésticas”, asegura Hanke.

La gravedad de la situación venezolana requiere tomar decisiones. Requiere acciones correctas y la propuesta de Hanke es la mejor opción real para poder detener la aparentemente inevitable profundización de la crisis y la salvaje carestía que se cobra a diario vidas venezolanas y condena al país a la destrucción y el atraso

Hanke acompañó al gobierno de Montenegro en la adopción del marco alemán en 1.999 y la exitosa dolarización de Ecuador en el año 2001 y sus experiencias le permiten asegurar que:  “La dolarización es un elixir probado”. Y aunque no se trata de crear un paraíso sin problemas sí es la mejor opción para estabilizar una economía  emprender la complicada tarea de reformarla.

“La estabilidad no es todo pero todo es nada sin estabilidad”, advierte Hanke.

Rumbo a la libertad monetaria

Lo mejor de la propuesta de Hanke es que establece que las transacciones entre privados pueden hacerse en cualquier moneda que las partes acuerden como válida. Desde Econintech se promueve la libertad monetaria, la posibilidad que los ciudadanos y las empresas puedan emplear la moneda que más les convenga en sus transacciones y esa idea está implícita en el modelo de ley para la dolarización de Steve Hanke.

Dolarizar es entonces un primer paso, un arranque hacia algo más profundo y más importante que es devolverle a los venezolanos la libertad de poder disfrutar del fruto de su trabajo sin que éste sea expoliado por un estado que implementa políticas monetarias irresponsables que lejos de favorecer la productividad solo empobrecen a todos.

Ley modelo del profesor Steve Hanke para la dolarización de Venezuela:

 

  1. El Banco Central de Venezuela (BCV) cesará la emisión bolívares excepto como reemplazo de los que ya se encuentren en circulación y estén deteriorados .

 

  1. Salvo lo expecificado en el artículo 3, los salarios, precios, activos y pasivos en bolívares se tasarán en dólares (moneda de reemplazo) al tipo de cambio fijado en la ley que acompaña a esta ley. A los 60 días de la entrada en vigor de este instrumento, los precios y salarios dejarán de mencionarse en bolívares.

 

3a. Un comité de expertos independientes elegirá la tasa de interés de referencia para la moneda de reemplazo, con características similares en cuanto a retorno del signo monetario que sustituye. La nueva tasa de la moneda de reemplazo guardará la mayor relación posible con el bolívar.

3b. Sin embargo, en ningún caso, los nuevos tipos de interés de la moneda de remplazo como resultado de la conversión deberán superar el 50% anual.

 

  1. El Presidente de la República podrá nombrar un comité de expertos para los aspectos técnicos relacionados con esta ley y recomendar los cambios en la regulación que sean necesarios.

 

  1. Nada en esta ley impedirá que las partes en una transacción usen cualquier moneda que sea mutuamente aceptable. Sin embargo, la moneda de reemplazo debe establecerse como la moneda predeterminada.

 

  1. Mientras los bolívares permanezcan en circulación, el gobierno los aceptará en pago de impuestos al tipo de conversión con la moneda de reemplazo. La aceptación de bolívares no será obligatoria para ninguna otra parte.
  1. Dentro de los cinco años siguientes a la entrada en vigencia de esta ley, el gobierno cambiará todos los bolívares en circulación por la moneda de reemplazo o la canjeará por deuda gubernamental con una tasa de interés determinada por el mercado.

 

  1. Las leyes existentes que entran en conflicto con esta ley son nulas.

 

  1. Esta ley entra en vigor inmediatamente después de su publicación.