A un régimen que protege al “terrorismo y narcotráfico internacional” y que “asesina” extrajudicialmente a sus ciudadanos no se le puede permitir legitimarse en unas elecciones presidenciales, dijo el miércoles un grupo de exiliados venezolanos en Miami.

La organización Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex) expresó de esa forma su rechazo a la convocatoria de los comicios presidenciales en Venezuela para la última semana de abril de 2018, anunciada el martes por la “ilegítima” Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

“No se le puede dar la oportunidad de legitimarse en un proceso con falta de transparencia desde su inicio convocado por un ente fraudulento como la Asamblea Nacional Constituyente”, enfatizó ese grupo.

Advirtió que si la oposición participa sin exigir condiciones, ni reglas claras lo estaría haciendo en contra de la voluntad de los venezolanos y sin el apoyo de la comunidad internacional que “ya expreso su rechazo. Nuevamente estaría actuando a favor del régimen”.

El anuncio de la ANC se dio a conocer un día después de que la Unión Europea aplicó sanciones contra siete funcionarios de alto rango del régimen de Nicolás Maduro.

Estados Unidos, Canadá y el llamado Grupo de Lima, entre otros sectores de la comunidad internacional, repudiaron el anuncio.

“Esta convocatoria ilegítima y apresurada por parte del régimen que se da en las mismas condiciones fraudulentas en las que se han realizado las elecciones anteriores, ratifica el carácter arbitrario y caprichoso de la tiranía, que no permitió la realización del referéndum revocatorio cuando correspondía por falta de tiempo, pero ahora sí está en capacidad de realizar unas elecciones presidenciales exprés en menos de 90 días”, dijo Veppex.

Para el grupo de exiliados, la oposición en Venezuela no debería participar en este proceso sin que se garanticen condiciones mínimas como el cambio de las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) , una auditoria del registro electoral, garantizar la participación de la observación del proceso por parte de la comunidad internacional, entre otros aspectos, para asegurar que se va a respetar la voluntad de los venezolanos.