Tiene las mayores reservas de petróleo del planeta y hasta hace poco se desenvolvía como el pariente rico que regalaba dinero a sus vecinos a manos llenas.

Pero el colapso económico provocado por el chavismo ha convertido a Venezuela en uno de los países más pobres de América Latina, dejándolo con una economía más pequeña que la de Ecuador o Guatemala.

Economistas venezolanos auguran que el Producto Interno Bruto de Venezuela caerá por debajo de los $100,000 millones el próximo año, en momentos que el país está abrumado por una espiral hiperinflacionaria que amenaza con paralizar las actividades de más de la mitad de las pocas empresas que siguen funcionando.

“La economía venezolana —que solía estar entre los $250,000 millones y $300,000 millones, dependiendo de la tasa de cambio usada en el cálculo— ya es una economía de $120,000 millones, y se proyecta que baje de los $100,000 millones para el próximo año”, dijo desde Caracas Juan Pablo Olalquiaga, presidente de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria).

Eso colocaría a Venezuela por debajo de las economías de países como Ecuador y Guatemala, y cerca de los cálculos para República Dominicana, países con una población mucho menor, agregó Olalquiaga en una entrevista telefónica.

Las cifras citadas por Olalquiaga, quien encabeza una de la más importante cámara de industriales del país, se basan en la pronunciada caída del volumen de transacciones entre los distintos sectores del país.

Realizar ese tipo cálculos es muy laborioso, dadas las grandes distorsiones que padece la economía venezolana, a lo que se suma la falta de cifras oficiales y la disparidad entre el tipo de cambio oficial y el del mercado negro, el único al que tiene acceso la inmensa mayoría de venezolanos.

Esa disparidad entre los tipos de cambios es enorme. La cifra de cambio oficial para importar medicinas es 10 bolívares por dólar; la también oficial tasa “Dicom”, de acceso muy limitado, es de 3,345 bolívares por dólar, y la tasa del mercado negro —que tiene un papel determinante en la actividad económica del país— el miércoles era de cerca de 100,000 bolívares por dólar.

Los cálculos realizados por los economistas venezolanos citados por Conindustria se basan en el tipo de cambio no oficial.

Pero incluso la previsión de un PIB de $100,000 millones para el próximo año podría ser muy conservadora, opinó desde Baltimore Steve Hanke, profesor de Ciencias Económicas Aplicadas de la Universidad Johns Hopkins.

Tomando en cuenta las dimensiones del colapso económico que está registrando Venezuela, las pequeñas cifras que se mencionan “podrían ser demasiado altas porque hay muchas cosas que están ocurriendo en la economía venezolana que la hacen totalmente improductiva”, dijo Hanke, uno de los más prominentes expertos en el estudio de economías de los sistemas socialistas.

“Yo creo que el verdadero PIB podría estar muy por debajo de los $100,000 millones en este momento”.

El grado de paralización que existe en la economía venezolana parece respaldar esa evaluación.

Algunas de las proyecciones más conservadoras de la contracción económica en Venezuela apuntan a que se se está contrayendo sostenidamente desde el 2014, a tasas de 3.0 por ciento (ese año), 5.7 por ciento en el 2015, 18.6 por ciento en el 2016 y al menos un 12.0 por ciento previsto para este año.

Como el efecto de estas contracciones es acumulativo, el resultado definitivo de cada una de esas restricciones es una caída de más de 35 por ciento, dijo Carlos Larrazábal, presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), la mayor agrupación empresarial de Venezuela.

Pero otros piensan que la contracción en la envergadura de la economía venezolana es mucho mayor, y quizás supera el 50 por ciento.

Y esa tendencia sólo va a profundizarse el próximo año, añadió Olalquiaga.

“La proyección a futuro también es muy mala. Tenemos una proyección de contracción de entre 8 por ciento y 12 por ciento”, señaló.

El grado de paralización de la economía venezolana puede verse en la gradual desaparición de la actividad industrial en el país.

Cuando Hugo Chávez llegó a la presidencia de Venezuela en 1998, en el país operaban 12,700 empresas industriales. Hoy en día, ese número podría estar por debajo de las 3,500, y la gran mayoría operan a un tercio de su capacidad instalada, dijo Olalquiaga.

Pero las expectativas de los empresarios es que ese número caiga aún más el próximo año, salvo que ocurra un cambio importante en la dirección económica del país.

“El sector de artes gráficas, por ejemplo, está trabajando a solo el 15.7 por ciento de su capacidad. Hay empresas que están prácticamente con las puertas cerradas. Quizás muchas van a sobrevivir el próximo año solamente porque no se van a declarar en quiebra, pero ¿van a tener operaciones verdaderamente? En el caso de muchas, la respuesta es no”, dijo el empresario.

Fuente: http://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/venezuela-es/

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