No podemos dedicarnos todos a producir nuestra propia comida. 

El chavismo admira tanto a los indígenas de la Venezuela precolombina que cada vez estamos más cerca de volver a vivir con esas antiguas tradiciones de la caza, la pesca y la recolección. El conuco es pobreza. La agricultura de subsistencia es pobreza. Una población constituida en comunidades que dedican gran parte de su tiempo a la tarea de procurarse el sustento diario no puede avanzar.

Eso es la negación del principio de la división del trabajo que permite producir cualquier bien o servicio de forma más eficiente y generar la riqueza que una sociedad necesita para elevar su calidad de vida.

La idea de que la gente críe conejos en las casas para comer  solo es un capítulo más en la saga de los gallineros verticales y la agricultura urbana, ideas fracasadas porque simplemente no son viables. Aunque, dado el estado de destrucción en que se encuentra la economía venezolana, con una producción agrícola  que merma anualmente y la destrucción total del aparato productivo, quizá no sea mala idea. Lo trágico es que esa sea la solución que propone el que tiene los recursos y el poder para reactivar la economía del país.

Este es el epítome de la Misión Hambre en la que  se pueden agrupar todos los intentos en materia de producción y distribución de alimentos que ha hecho el chavismo. En 19 años de ataque a toda la producción, en especial a la agrícola, el chavismo ha llevado a Venezuela a coquetear peligrosamente con una hambruna como nunca se ha visto de este lado del hemisferio.

¿CÓMO LLEGAMOS AQUÍ?

Los precios altos del petróleo permitieron al difunto Chávez durante años ofrecer comida a precios irrisorios con lo que consolidó un profundo y perverso programa de control social a través del acceso a los alimentos conocido con los nombres de Mercal y Pdval. Con la caída de los precios del petróleo, ese mecanismo de control avanzó porque al tener menos para ofrecer obliga ahora a los ciudadanos a competir en sumisión para poder adquirir alimentos y medicinas con la dupla CLAP – Carnet de la Patria. Igual, lo que hay y lo que el gobierno venezolano puede comprar no alcanzará para todos.

RECORDAR: Ningún experimento socialista(comunista) se ha instaurado sin la desaparición física de una parte importante de la población. Revisar la historia de China, Rusia, Camboya, Cuba, entre otros, y el último episodio de esa serie de terror que lo está poniendo Venezuela y ojalá sea el último.