Luego de la intentona golpista del 4 de febrero de 1992 y 27 de noviembre del mismo año,  hubo una serie de acontecimientos que marcaron un precedente con respecto a los derechos humanos. A pesar de que los golpistas asesinaron vilmente a unos vigilantes de VTV, el canal del estado, el ataque a Bases Aéreas, donde se destruyeron aeronaves, equipos y pérdidas humanas, los daños colaterales a los civiles, las pérdidas millonarias a la nación entre otras, a los renegados se les detuvo, se les garantizó sus derechos universales, fueron atendidos por médicos,  se les dio permisos especiales para atender problemas médicos de familiares (Luis Reyes Reyes), se les permitió visitas de familiares, amigos, seguidores, políticos, abogados,  incluso fans.

Por otro lado se les dio un sobreseimiento por parte del fallecido Doctor Rafael Caldera, presidente para esa época, viajaron dentro y fuera del país,  se les permitió formar un partido político, ir a elecciones, ganaron y todo les fue permitido ajustado al derecho constitucional y universal. Eso indica que los Derechos Humanos y Civiles, fueron otorgados.

18 años después luego de la muerte en extrañas circunstancias de Hugo Chávez Frías en Cuba,  sin acta de defunción y la elección de Nicolás Maduro sin acta de nacimiento. Tras un clima de inseguridad, hambre, insalubridad, desempleo, corrupción y daños a la nación, los ciudadanos en un 89 % aproximadamente, reprobando la  mala gestión, salen a las Calles a protestar y extrañamente son catalogados de Golpistas y Terroristas por quienes son precursores en dichas áreas específicas,  han sido víctimas de abuso de fuerza represiva,  injustamente detenidos, torturados, aislados de los abogados y familiares,  los medios de comunicación acusados de cómplices del sistema socialista y cada día vemos grupos armados (colectivos) actuar en acciones conjuntas con la GN, robando, destruyendo y asesinando. Si leemos una hemeroteca, Internet y libros de historia.

Hacemos un cuadro comparativo y la reflexión es Siempre… HAY ALGO PARA RECORDAR.