Un empleado tóxico es el que tiene conductas nocivas, es desanimado, carece de iniciativa y desdeña a sus compañeros, y en general su comportamiento lo cual afecta el trabajo de todo un equipo. Estos son 5 consejos para que un gerente lidie que con este tipo de persona-problema.
  • Averigua bien: conversa con el empleado, conoce qué sucede en su entorno familiar y en el trabajo. Que te diga si se siente a gusto con sus funciones o si se siente frustrado en sus aspiraciones profesionales. Esta información el permitirá al gerente orientar al trabajador adecuadamente.
  • Dales un feedback directo: a veces ellos mismos no saben de lo pernicioso de su comportamiento. Hazle ver lo equivocado de su conducta con ejemplos específicos y diles de forma concreta cómo esperas que cambie. Establece metas alcanzables y claras al respecto.
  • Explícale que su conducta tiene consecuencias: También hay que ponerse duro. Explicarle que pueden perder un ascenso o su puesto de trabajo debido a sus acciones es a veces necesario.
  • Documenta todo: guarda registro de todas las faltas del empleado y los diferentes intentos que hiciste para tratar de ayudarlo a enmendar su conducta. Esto será muy útil si no ha quedado otro remedio que despedirlo.
  • Sepáralo del resto del grupo: si no lo puedes botar, aíslalo, pon alguna barrera física entre el tóxico y el resto de los empleados.
Por último, no le dediques más energía de la que se merece. Tienes obligaciones más importantes a las cuales no debes faltar.
Con información de Hardvard Business Review 

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