Cuando alguien inventa un robot hecho específicamente para perforar los cráneos de seres humanos inconscientes e inmóviles, una reacción natural es decir: “por el amor de Dios, ¿por qué?”. Pero créame, esta trepanación robótica en particular es una buena idea.

Se trata de microcirugía, en particular, la instalación de implantes cocleares, pequeños dispositivos que transmiten el sonido directamente al oído interno de alguien con una discapacidad auditiva.

El procedimiento para implantar estas cosas se realiza decenas de miles de veces al año, pero es muy riesgoso y el menor error o movimiento involuntario puede causar daños permanentes.

Como en otras situaciones donde la precisión es crítica, las máquinas pueden ser de ayuda. En este caso, los investigadores de la Universidad de Berna han estado trabajando en un robot que realiza el paso más delicado y potencialmente perjudicial: perforación en el cráneo en la ubicación precisa y la profundidad para dar acceso a la parte correcta de la cóclea.

 

Tomado de TechCrunch.com