Este  2017 por primera vez la organización Freedom House calificó a Venezuela como un país “no libre”. Antes estaba calificada como “parcialmente libre”.

¿A qué se debe el cambio de estatus? Pues debido a todo lo que pasó en el 2016: La nueva Asamblea Nacional con mayoría opositora elegida por el voto popular fue despojada de sus atribuciones por un Tribunal Supremo de Justicia parcializado y controlado por el poder Ejecutivo, arrestos a opositores por parte de servicios de inteligencia y la negativa del Consejo Nacional Electoral a efectuar el referéndum revocatorio, etc.

En el resumen ejecutivo del informe sobre Venezuela preparado por Freedom House para este 2017, dice: “La escasez de alimentos y medicinas se ha empeorado y una inflación desbocada se intensificó durante el año, pero la administración de Maduro se mantuvo reticente a reconocer o atender la crisis”.

Como explica Rafael Acevedo, director fundador de Econintech, esto no es sorpresa. “Ya el Fraser Institute nos ha calificado de últimos en su ranking de libertades económicas y el estudio hecho en la Universidad John Hopkins nos señala como el  país más miserable del mundo”, dijo.

En el índice de miseria lo que más peso tuvo para ganarle el primer lugar a Venezuela fue el alto costo de la vida provocado por la inflación.

“Lo que está sucediendo en Venezuela es lo que naturalmente ocurre cuando se acaba con las libertades económicas: Las libertades políticas y civiles se erosionan hasta desaparecer”, concluyó Acevedo.