Tomado del libro Burocracia de Ludwig von Mises.

Es una ilusión creer que el gasto del gobierno puede dar trabajo a los desempleados, es decir a  aquellos que no pueden obtener empleos por cuenta de los sindicatos o de las políticas gubernamentales.

Si se financia el gasto del gobierno por métodos no inflacionarios, es decir, creando impuestos o tomando préstamos del público, por un lado se eliminan tantos trabajos como por otro son creados nuevos empleos.

Si el gasto público se financia con inflación, es decir, por un aumento de dinero y notas bancarias en circulación, o mediante préstamos de los bancos privados, se reduce el desempleo sólo si el dinero y los salarios están a la zaga del aumento de los precios de las materias primas, es decir, si y solo si se reducen la tasa real de los salarios.

Hay un solo camino hacia un aumento de las tasas de salarios reales para todos los trabajadores: La acumulación progresiva de capital nuevo y la mejora de los métodos técnicos de producción que aporta el nuevo capital.

Los verdaderos intereses de los trabajadores coinciden con los de los negocios.