Parece que a la empresa de Elon Musk, SpaceX, no le basta con sus ambiciosos planes para enviar una misión tripulada a Marte sino que además pretende llevar el acceso a Internet vía satélite al 57% de la población del planeta que, según la Unesco, aún no tiene acceso a Internet

La empresa acaba de presentar a la Comisión Federal de Comunicaciones, el organismo estadounidense encargado de regular las telecomunicaciones, una descripción técnica del proyecto.

Una de las cosas que incluye esta documentación es una descripción de los satélites que utilizará para ello, cada uno de ellos de 386 kilos de peso, que ocuparán órbitas entre los 1.149 y 1.324 kilómetros de altitud.

Pero lo que sorprende es el número de satélites que SpaceX pretende utilizar para esto, ni más ni menos que 4.425, casi tres veces el número de satélites activos en órbita en este momento. Cada uno de ellos puede dar servicio a un área de un radio de unos 1.200 kilómetros.

Con esta constelación de satélites, la empresa pretende ofrecer acceso a Internet a un gigabit por segundo a cada uno de los usuarios del sistema.

Pero no sólo el precio de fabricar estos satélites sino también el de ponerlos en órbita es un factor a tener muy en cuenta de cara a la viabilidad del proyecto. Aun usando sus propios cohetes, a SpaceX le va a salir por un pico ponerlos en órbita; habla de 10.000 millones de dólares para poner en órbita 800 satélites de una primera fase del proyecto que darían servicio a los Estados Unidos, Puerto Rico y las Islas Vírgenes. Así que, aparte del coste del equipo necesario para la conexión, habría que ver lo que cuesta usarla, dos aspectos que la empresa todavía no ha aclarado.

Además, no es SpaceX la única empresa interesada en ofrecer acceso a Internet vía satélite, con lo que se va a encontrar tanto con la oposición de otras empresas como Intelsat, que ha solicitado que no se les dé el permiso aduciendo que los satélites de SpaceX pueden interferir con los suyos, como con la pugna por ver qué empresa ofrece los mejores servicios.

Otra empresa que está investigando el acceso a Internet vía satélite es Facebook, aunque en este caso comprando capacidad en satélites ya existentes. De hecho el satélite SES-10, destruido en la explosión de cohete Falcon 9 de SpaceX durante las pruebas previas a su lanzamiento en septiembre de 2016, era el primero que iba a usar Facebook para este objetivo.

Y está también el hecho de que hay otras iniciativas más baratas en marcha como la del acceso a Internet desde drones o globos como están haciendo Facebook y Google, por ejemplo, iniciativas que también tienen sus propios problemas.

Así que queda por ver a dónde llega esta nueva idea de Elon Musk, que aunque ambiciosa se antoja bastante más realista que la de querernos enviar a Marte. Pero hay que recordar que SpaceX ha sido la primera empresa en ser capaz de diseñar y recuperar un cohete cuya primera etapa es reutilizable, algo nunca hecho hasta ahora.

Los primeros satélites de pruebas podrían ser lanzados en 2017 y, si todo va bien, la red podría empezar a funcionar en 2020.

Tomado de ElPais.com

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