Lo cierto es que el bitcoin hace posible la vuelta al trueque sin la engorrosa transacción de bienes físicos indivisibles, dado que un archivo electrónico que erróneamente llaman “dinero” funge como “Ficha de valor”, eso sí, sin la estupidez marxista de creer que el valor de un bien es el costo de trabajo si no que el bitcoin es valorado de acuerdo a las valoraciones subjetivas de los que acuden a ese mercado e incluso su uso es tan intimo entre comprador y vendedor que no podemos hablar de “precio del bitcoin respecto a otra moneda” ya que varía entre uno y otro. Quizá esto último se da por el proceso de ajuste espontaneo y porque aún las vacas y las ovejas se siguen tasando en monedas fiduciarias pero que sin duda pronto dejaran de existir y habrá un nuevo concepto de banca que se relacionará más con servicios profesionales que con servicios financieros ya que el ahorro de cualquier agente económico debe convertirse en crédito real para que así se produzca un crecimiento sostenido de la producción de bienes y servicios sin inflación. Estos nuevos bancos o servicios profesionales no podrán aplicar el encaje legal y sus reservas prestadas en bitcoin serán las mismas que tengan depositadas en sus “Wallet”, que sin duda pasarán a ser las nuevas bóvedas bancarias que en sus inicios usaron los orfebres.  En fin el BITCOIN no es más que un facilitador de intercambios de bienes y servicios reales materialmente y la humanidad acaba de entrar en una nueva cultura (como lo dice mi amigo Luís Madero Coronel) que definitivamente cambiará el imaginario colectivo y despertando a la humanidad de la hipnosis monetaria que nos ha empobrecido por muchos años.

Lo importante del dinero y los mercados es la propiedad privada y sobre todo la “libertad de Elegir” más allá del respaldo que tenga una moneda, como por ejemplo Panamá que no ha sufrido de inflación a pesar de no tener “patrón oro”  ya que no tienen moneda de curso forzoso lo que se traduce en que existe “libertad de elegir” de la moneda por parte de los agentes económicos. Por eso un Bitcoin será siempre un Bitcoin así como una onza de oro siempre será una onza de oro así pasen mil años y con ellas se podrá cambiar vacas, toros, etc y no solo billetes como hoy pasa, ya que en el mediano plazo estos “dineros fiduciarios” dejarán de existir sobre la faz de la tierra.

Si no ha comprado o vendido en Bitcoin quizá no entienda este artículo y no vea las diferencias del Bitcoin con otras criptomonedas que si son controladas por algún ente que generalmente la crean para no rendirse ante el hecho de que la historia del dinero fiduciario, que no es más que dinero controlado por algún agente central está llegando a su fin y la humanidad se enfrenta a la más grande libertad monetaria que pueda darse en miles de años.

Autor: Econ. Humberto J. Rivero M., Msc. Director Internacional del Movimiento Libertad Venezuela.

humbertorivero2

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *