Autor: Rafael Acevedo.

Hace ya unos cuantos años el S.J. Arturo Sosa Abascal presente en una visita en Barquisimeto se disponía a dictar una charla sobre la pastoral juvenil de la Compañía de Jesús. En ese momento yo no llegaba a cumplir los 20 años y se sentía en el ambiente la algarabía de su visita.

Como toda congregación religiosa, cristiana, no es de extrañarse que la Compañía de Jesús predique y priorice la supremacía del bien común, es decir, el socialismo. Sin embargo, fuera del ámbito teológico del cual no soy para nada experto, esa prioridad es la que tanto daño le ha hecho a Venezuela. El socialismo parte del postulado de igualdad en los Seres Humanos, cosa que es por un lado cierto pero por otro totalmente falso.

Todos los Seres Humanos somos y TENEMOS que ser iguales en ciertos aspectos. Trato, no podemos discriminar en el plano personal (muy distinto al de servicios que se pagan para ser recibidos) todos tienen derecho a ser respetados y dignificados como Ser Humano sin importar raza, género, cultura, religión y otras características personales. Justicia, reza el dicho “la justicia es ciega” pero acá en Venezuela desde hace muchísimos años (mucho antes de 1999) a la señora que sostiene la balanza le quitaron la venda de sus ojos y le colocaron cristales que sólo permiten ver el reflejo de influencias políticas y económicas; las personas sin importar su condición TIENEN que ser iguales ante la justicia. Ayuda social, NO populismo, TIENE que ser un derecho constitucional el acceso a las ayudas sociales por parte de aquellas personas que por alguna condición (natural, accidental o incidental) no puedan por sus propios medios sufragar los costos de los bienes y servicios básicos. Propiedad Natural, constitucionalmente el Estado debe entregar en propiedad el conglomerado de empresas públicas a TODOS, sin excepción, los Venezolanos; por tanto, nadie puede quedar excluido ni puede ser considerado menos o incapaz de poseer una cuota parte de todas las empresas que actualmente están en manos del gobierno.

Sin embargo el socialismo (de cualquier tipo, social-demócrata, social-cristiano, del siglo XXI o la pésima simbiosis entre Siglo XXI y Marxismo mal llamada “progresismo”), y acá cae el problema de la supremacía del bien común, tergiversa el postulado de igualdad por razones obviamente populistas, al invadir el terreno de la economía priorizando la igualdad ante la libertad. Milton Friedman lo dijo en muchas ocasiones que al anteponer la igualdad a la libertad no se obtenía ninguna de ambas y es muy sencilla la razón económica por lo cual este premio Nobel aún tiene razón. Nadie, ningún Ser Humano quiere ser igual ni aún de si mismo.

El individualismo natural del Ser Humano es una característica que no puede ser satanizada, lo cual lo hacen constantemente los políticos socialistas así como muchos religiosos (de distintas órdenes). Muy pocas personas no quieren ser mejor, “esfuérzate por ser mejor cada día” y otros clichés se oyen y leen a diario que inmediatamente remiten a la negación de ser iguales. Los postulados socialistas parten de esa antinatural igualdad del Ser Humano, por ello jamás llegarán a tener éxito rotundo porque tarde o temprano desencadenará una debacle político-social y económica causada por la disminución sostenida de las libertades, lo cual se hace necesario para tratar de “igualar” a una sociedad que siempre querrá ser “diferente” entre sí. En Venezuela tardó 40 años para acceder al poder el gobierno que inminentemente tuvo la tarea de escribir el final de la historia del socialismo en Venezuela, ahora los Venezolanos debemos asegurarnos que JAMÁS vuelva un gobierno socialista de ningún tipo, ojalá exista la madurez política para ello por que de lo contrario en no más de 30 años tendremos otro gobierno igual o peor de destructivo que el iniciado en 1999.

Así pues la historia no se ha equivocado al demostrar abiertamente la farsa socialista de la supremacía del bien común, desde el punto de vista económico NO teológico. Es por ello que con asombro para muchas personas el nuevo Prepósito General de la Compañía de Jesús S.J. Arturo Sosa el mismo día de su elección a tal cargo, conocidos quienes lo ejercen como el “Papa Negro”, el 14 de Octubre del 2016 dijera públicamente que “El Estado tiene que estar subordinado a los ciudadanos porque son ellos quienes mantienen el Estado, pero (en el caso de Venezuela) es el Estado quien mantiene la sociedad y esto hace muy difícil la creación de un Estado democrático” añadiendo que la “oposición venezolana… tampoco tiene un proyecto rentista diferente, que es lo que se necesitaría para salir a largo plazo de esta situación en la que está el país” teniendo toda la razón, no hay un proyecto de libertades sólo un cambio de caras manteniendo el mismo modelo, quitar programas populistas para nuevos programas populistas. Ya hasta el “Papa Negro”, aunque comentó que no le gusta que lo llamen de esa manera, pareciera que cayó en cuenta que el modelo socialista que han venido implementando desde 1958 en Venezuela además de traer el gobierno chavista conllevó a la miseria, condiciones infrahumanas, humillaciones y pésimas instituciones en las que nos vemos día a día obligados a sobrevivir los que aún seguimos, quien sabe hasta cuando, en Venezuela…

Rafael Acevedo

Director-Fundador de Econintech

Director de Política del Movimiento Libertad Venezuela

 

 

 

 

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