“Así que no hablemos falsamente, se está haciendo tarde.” (Bob Dylan, All Along the Watchtower, 1967)

En una larga e interesante entrevista, la primera  que daba en casi tres años, un contemplativo, septuagenario Bob Dylan expresaba, entre otras cosas, un reconocimiento por los empresarios como creadores de empleo y  la voluntariedad como principio organizador de una economía próspera. Al mismo tiempo dejaba ver su rechazo por los programas de creación de empleo gubernamentales.

“El gobierno no va a crear puestos de trabajo, no tiene que hacerlo. La gente tiene que crear los empleos y los grandes multimillonarios son los que pueden hacerlo. No vemos que eso esté sucediendo. […] Ahora, no estoy diciendo que tengan que hacerlo, no estoy hablando de comunismo, pero ¿qué hacen con su dinero? ¿Lo usan de manera virtuosa?[…]Estos multimillonarios podrían crear empleo en Estados Unidos, pero nadie puede decirles qué hacer”.

La única cosa que falta en la declaración de Dylan es el reconocimiento de que el incumplimiento por los empresarios para crear más puestos de trabajo es atribuible al hecho de que están enredados en trámites burocráticos y cercados por todos lados por las restricciones legales y reglamentarios.

Escrito por Joseph T. Salerno. Publicado en marzo de 2015 en Mises.org.