SIDOR

Nada. Eso es lo que 8.700 trabajadores de la Siderúrgica del Orinoco (Sidor) hacen. No hacen nada. La confesión la hizo el ministro de Industrias Básicas, Juan Arias, a El Universal porque según él hubo políticas erradas y una visión equivocada de lo que se llama el “control obrero”, si es que alguien entiende a ciencia cierta de qué se trata se término.

El ministro no es mezquino con los detalles y agrega: “Hay muchos trabajadores allí que están en nómina, pero no hacen nada. Y no por restricciones eléctricas se pararon algunos procesos. A plena capacidad muchos de ellos igualito no trabajarían. No le hacían falta a la empresa”.

Cómo se llega a eso, a través de la equivocada visión socialista del manejo de las empresas. Mises explica en su libro Burocracia que los funcionarios encargados de las empresas públicas se niegan a operarlas con el fin de obtener la mayor ganancia posible. Al contrario, renuncian a la ganancia o incluso incurren en pérdidas para conseguir otros objetivos diferentes la rentabilidad.  El problema es que, conducidas de esa forma, las empresas públicas terminan requiriendo subsidios, es decir, financiándose a expensas de otros, los contribuyentes.

El problema intrínseco en el socialismo es la imposibilidad de hacer el cálculo económico, explica Ludwig von Mises. Un órgano socialista central de manejo de la producción nunca sabrá si los proyectos que ejecuta son ventajosos o un desperdicio de los recursos disponibles. El socialismo, añade Mises, resulta siempre en un completo caos.

La historia de Sidor desde su nacionalización ha sido negativa. La estatización aupó el surgimiento de mafias y finalmente una paralización casi total de la empresa. Tanto así que recientemente el presidente Nicolás Maduro aprobó un plan de recuperación de la siderúrgica , el cual pretende para el 2018  llevar la capacidad de producción de la empresa a los niveles que tenía en el año 2007, alrededor de 4 millones de toneladas.

Usted terminó de leer esta nota y los 8.700 trabajadores de Sidor seguirán haciendo nada y cobrando su salario mientras todo el país pierde.